El coordinador de los senadores del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN), Ricardo Anaya Cortés, denunció que el gobierno mexicano está ocultando información sobre los aranceles impuestos por Estados Unidos a las exportaciones del país.
En entrevista a medios al término de la sesión ordinaria en el Senado de la República, Anaya aseguró que la administración actual está falseando datos al afirmar que los aranceles fueron suspendidos para todas las exportaciones mexicanas, cuando en realidad solo se ha logrado una pausa para el 49 por ciento de las exportaciones, bajo el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Anaya detalló que el 51 por ciento restante de las exportaciones sigue afectado por estos aranceles, especialmente aquellos que se benefician de la cláusula de “nación más favorecida”, que no están cubiertas por el T-MEC.
“El gobierno está faltando a la verdad; están ocultando información y están haciendo festejos donde no hay nada que festejar”, explicó Anaya.
Llamado a la transparencia y la colaboración internacional
Anaya enfatizó la importancia de que el gobierno reconozca la magnitud del problema y sea más transparente con la población. En ese sentido, reiteró la necesidad de establecer un canal de comunicación con los legisladores de Estados Unidos para presionar internamente en el Congreso estadounidense y buscar una solución a los impuestos arancelarios por la administración de Donald Trump.
“Lo que nosotros podemos hacer es hablar con los congresistas de Estados Unidos para hacer un frente común”, manifestó el coordinador panista.
En cuanto a las respuestas del oficialismo mexicano, Anaya explicó que, si el gobierno sigue resistiéndose a colaborar de manera abierta con la oposición, el GPPAN tomará su propio camino. Señaló que la intención inicial era buscar un enfoque institucional y bipartidista, pero de no obtener una respuesta favorable, el grupo opositor podría organizarse por su cuenta.
“Lo que hemos planteado con claridad es que, si no hay una respuesta favorable del oficialismo, tomaremos nuestro propio camino”, agregó el senador.
Crítica a la inseguridad y la estrategia del gobierno
Además de los aranceles, Anaya abordó el tema de la inseguridad en México, particularmente en relación con los recientes descubrimientos de campos de exterminio en varias partes del país. El senador criticó duramente al gobierno federal, señalando que la situación de violencia y el crecimiento de la delincuencia organizada están fuera de control.
“Estos campos de exterminio son una expresión de la brutalidad a la que ha llegado el crimen organizado en México”, expresó.
Aseguró que la responsabilidad de combatir la delincuencia organizada recae en el gobierno federal y que este no está cumpliendo con su obligación. Anaya hizo un llamado al gobierno a dejar de distraer la atención pública con confrontaciones internas y cortinas de humo, y a enfocarse en lo que considera un tema de máxima gravedad: la seguridad pública.
La extorsión, un arancel nacional
En la misma línea, el senador panista comparó la extorsión que sufre la ciudadanía mexicana a manos del crimen organizado con los aranceles impuestos por Estados Unidos, calificándola como una “renta mensual” impuesta por los grupos delictivos.
Según Anaya, los pequeños empresarios y comerciantes, como limoneros, aguacateros, carniceros y ferreteros, tienen que pagar cuotas al crimen organizado para poder operar. Esta práctica, señaló, es “peor que un arancel”.
“Qué bueno que tengamos una estrategia para hacer frente a los aranceles que vienen del exterior, pero el gobierno ya tiene que poner orden; tiene que hacer cumplir la ley y tiene que poner fin a esta práctica macabra de crimen organizado cobrando en los negocios una renta mensual, como si fuera un gobierno paralelo con derecho a cobrar impuestos o aranceles”, agregó.
Ricardo Anaya subrayó que tanto los aranceles impuestos por Estados Unidos como la extorsión interna son problemas que requieren una respuesta clara y contundente del gobierno mexicano. En su opinión, la falta de transparencia y la ausencia de una estrategia efectiva para enfrentar ambos problemas pone en riesgo tanto la economía nacional como la seguridad de los ciudadanos.