La minera canadiense Sherritt International anunció este martes la suspensión temporal de sus operaciones en Cuba debido a la falta de combustible, derivada del asedio petrolero de Estados Unidos.
La empresa prevé pausar la extracción de níquel y cobalto, así como colocar en modo de espera su planta de procesamiento en Moa durante la próxima semana, mientras realiza labores de mantenimiento.
La decisión se produce en un contexto de endurecimiento de la presión estadounidense sobre el suministro energético a la isla, que enfrenta una crisis económica prolongada.
En un comunicado, la compañía informó que la medida responde a la imposibilidad de garantizar insumos energéticos para sostener la producción en el complejo minero de Moa, en el oriente cubano, donde opera en sociedad con una empresa estatal.
“Prevé pausar sus operaciones mineras y poner en modo de espera la planta de procesamiento durante la próxima semana”, indicó la empresa.
Sherritt agregó que fue notificada por las autoridades cubanas de que el suministro previsto no se concretará.
“Las entregas de combustible planificadas para Moa no van a cumplirse y por el momento se desconoce la fecha para retomar las entregas”, señaló.
La minera precisó que aprovechará el paro para realizar tareas de mantenimiento en sus instalaciones. A su vez, indicó que su refinería de níquel y cobalto en Alberta, al suroeste de Canadá, cuenta con inventarios suficientes para mantener operaciones normales hasta mediados de abril.
La empresa adelantó que, cuando exista mayor certidumbre sobre la cadena de suministro y el calendario para retomar completamente las actividades en Moa, actualizará sus previsiones corporativas para 2026.
Sherritt ya había advertido en enero sobre “adversas condiciones operativas” en Cuba, días antes de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva que amenazaba con imponer aranceles a quienes suministraran petróleo a la isla.
Según la compañía, durante 2025 la producción de níquel y cobalto quedó muy por debajo de los resultados de 2024 y de las proyecciones iniciales del ejercicio. El bloqueo petrolero ha significado un punto de inflexión en las dificultades para las empresas extranjeras que operan en Cuba.
La economía cubana acumula seis años de crisis severa, con escasez de alimentos, combustibles y medicinas, alta inflación en un entorno de decrecimiento, dolarización parcial, apagones prolongados y una ola migratoria sostenida.
En este contexto, el Gobierno cubano implementó un plan de contingencia que redujo los servicios públicos al mínimo y racionó el combustible.
Sherritt mantiene desde hace 30 años una empresa mixta con una contraparte estatal cubana para la explotación de una mina y una planta en Moa, así como la operación de una refinería en Canadá. Se trata de una de las mayores inversiones extranjeras en la isla.
Cuba figura entre el séptimo y octavo país con mayores reservas de níquel a nivel mundial, según distintos estudios.
Tanto el níquel como el cobalto son considerados metales estratégicos para la transición energética y la fabricación de baterías, aunque su extracción genera cuestionamientos ambientales y sociales en diversos países.
Con información de EFE
