Más de 150 voluntarios, artistas, estudiantes y ciudadanos de México y otros países participaron del 18 al 22 de mayo de 2026 en la creación del mural colectivo “Marcando la Historia”, una obra dedicada a los derechos humanos, la paz y la dignidad humana en la Colonia Roma, Alcaldía Cuauhtémoc.
El proyecto, dirigido por el artista internacional Enrique Chiu, transformó la Escuela Primaria Alberto Correa en un espacio de memoria, participación comunitaria y expresión social.

La intervención artística fue realizada sobre los muros de la escuela ubicada en Calle del Oro, entre Cibeles y Monterrey, donde durante cinco días participaron niñas, niños, vecinos, activistas, promotores culturales, artistas y voluntarios provenientes de Baja California, Jalisco y Ciudad de México, así como de países como España, Francia, Austria y Colombia.
De acuerdo con los organizadores, el mural nació como una convocatoria abierta enfocada en promover la paz, la inclusión y la defensa de los derechos humanos mediante el arte urbano y el trabajo colectivo.

La iniciativa buscó recuperar el espacio público a través de una acción comunitaria que integró expresiones culturales, convivencia social y participación ciudadana.
La obra integró símbolos como palomas de la paz, manos levantadas, rostros humanos, familias, migrantes y elementos naturales para representar conceptos vinculados con dignidad, justicia, igualdad, solidaridad, memoria e inclusión.

Conforme al proyecto, cada trazo fue pensado como una representación visual de la empatía y la reconstrucción comunitaria.
Durante las jornadas de trabajo, los participantes colaboraron utilizando brochas, rodillos y materiales de pintura para intervenir el espacio educativo y convertirlo en una “Zona de Paz y Tierra de Esperanza”, concepto impulsado por las organizaciones participantes.

El proyecto tomó relevancia adicional al desarrollarse dentro de una escuela primaria, ya que, según los organizadores, el objetivo también fue dejar un mensaje formativo dirigido a niñas, niños y docentes sobre la importancia de la convivencia, la participación social y la cultura de paz.
La dirección artística estuvo encabezada por Enrique Chiu, muralista reconocido por proyectos vinculados con migración, derechos humanos y arte comunitario en distintos puntos de México y Estados Unidos. Según la información difundida durante el evento, el artista impulsó la obra como una plataforma de encuentro entre comunidades, instituciones y sociedad civil.
“El arte es la oportunidad de decir cosas que trascienden”, afirmó Enrique Chiu.

La inauguración y entrega oficial del mural se realizó el 22 de mayo con la presencia de representantes institucionales, organizaciones civiles, artistas y miembros de la comunidad educativa.
Entre los asistentes estuvieron Inbal Miller Gurfinkel, directora general de Cultura y Educación de la Alcaldía Cuauhtémoc; Martha Claudia Rocha, presidenta de Zona de Paz; y Swald Huerta, presidente de Culturalmente Responsable A.C. También se contó con la presencia de Rita Aguilar González, comisionada federal Jalisco de la Comisión Internacional de Derechos Humanos México e Iberoamérica.

Por otro lado, participaron Miguel Sevilla, presidente del Centro Independiente de Arte y Cultura de Michoacán A.C.; Flor Hernández Valles, representante del Gobierno de Baja California en la Ciudad de México; y Yenicsi Yaneli Jiménez Pineda, directora de la Escuela Primaria Alberto Correa.
La realización de “Marcando la Historia” contó además con la participación de la Fundación Internacional Enrique Chiu por una Niñez con Futuro A.C., Culturalmente Responsable A.C., Zona de Paz, voluntarios, artistas y miembros de la comunidad escolar.

De acuerdo con los organizadores, el mural busca permanecer como un recordatorio permanente sobre la defensa de los derechos humanos y la construcción de paz desde la ciudadanía. Asimismo, señalaron que el proyecto pretende fortalecer la recuperación de espacios públicos mediante actividades culturales y comunitarias.
“La paz se construye todos los días. Los derechos humanos se defienden entre todas y todos. La dignidad no se negocia”, señalaron los participantes durante la jornada inaugural.

Tras su conclusión, el mural quedó integrado al entorno urbano de la Colonia Roma como una intervención pública de carácter social y educativo que busca mantener vigente el mensaje de unidad, memoria y participación comunitaria en la Ciudad de México.
