El coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en el Senado, Ricardo Anaya Cortés, fijó su posicionamiento respecto a la imposición de aranceles del 25% a productos mexicanos por parte del gobierno de Donald Trump.
Durante su intervención en el Senado, Anaya criticó la respuesta del gobierno de Claudia Sheinbaum al convocar a un mitin el próximo domingo 9 de marzo de 2025 y afirmó que minimizar la amenaza de los aranceles fue un error.
“Nosotros dijimos muchas veces que no había que minimizar esta amenaza”, expresó Anaya.
Además, calificó la política de Trump como “populismo de derecha” y argumentó que el mandatario estadounidense no cambiará su postura con discursos ni cifras.
“Ese documento de cinco páginas ni lo va a leer Trump. Y el discurso del domingo no le interesa”, afirmó.
Anaya hizo un llamado a construir un diálogo republicano y propuso tres estrategias para enfrentar la medida estadounidense. Primero, indicó que es necesario imponer aranceles de manera focalizada en sectores estratégicos de Estados Unidos, afectando directamente a los distritos de congresistas clave.
“No a todos los consumidores gringos, sino a los votantes de esos congresistas”, subrayó.
En un segundo punto, insistió en la prioridad de convocar a una reunión interparlamentaria con legisladores estadounidenses para generar presión interna.
“Convoquen a la interparlamentaria con los mejores perfiles de este Senado”, instó.
Y, tercero, hizo el llamado al oficialismo en reconocer que la crisis actual es, en parte, consecuencia de la política de seguridad del actual gobierno.
“Un mes de combate al crimen organizado no borra seis años de abrazos a los delincuentes”, sostuvo.
Anaya advirtió que la única forma en que Trump podría cambiar de opinión es si el mandatario estadounidense percibe un riesgo real en perder su mayoría en el Congreso.
“Si pierde tres congresistas republicanos, pierde la mayoría. Si pierde cuatro senadores, pierde la mayoría”, explicó.
Por ello, el coordinador de Acción Nacional insistió en que la estrategia debe centrarse en generar presión política en Estados Unidos, en lugar de discursos masivos en el Zócalo.
Mientras tanto, la imposición de aranceles por parte del gobierno estadounidense ha generado incertidumbre en diversos sectores económicos en México, particularmente en la industria automotriz y agroindustrial, que dependen en gran medida del comercio con Estados Unidos.
Analistas señalaron que esta medida podría derivar en represalias comerciales y afectar las exportaciones mexicanas, lo que incrementaría la presión sobre las negociaciones diplomáticas entre ambos países.