La Comisión de Investigación de la ONU sobre Israel y Palestina confía en que la nueva etapa del plan de paz para Gaza facilite, por primera vez, su ingreso a los territorios ocupados, tras años de negativa de cooperación por parte de Israel, con el objetivo de continuar sus indagatorias sobre posibles violaciones a los derechos humanos.
Derivado del plan negociado por Estados Unidos para poner fin a la guerra en Gaza, el nuevo presidente de la Comisión, el juez indio Srinivasan Muralidhar, consideró que el escenario actual abre una ventana para mejorar la colaboración con las autoridades que controlan la zona de conflicto.
Esto permitiría, según Muralidhar, realizar visitas sobre el terreno, hasta ahora imposibilitadas desde la creación del órgano en 2021 por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“No encontramos nada allí que pueda obstaculizar el trabajo de esta Comisión”, afirmó Muralidhar.
El magistrado recordó que, pese a múltiples solicitudes formales, el equipo investigador no ha podido ingresar ni a Gaza ni a otros territorios palestinos ocupados.
Señaló que esperan que esta situación se modifique conforme avance la implementación del plan de paz y de la Junta de Paz para Gaza, presentada este miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump en el Foro Económico Mundial de Davos.
“Con este plan de paz en marcha, solo cabe esperar que eso cambie. Es posible que contemos con cierta cooperación por parte de quienes controlarán los asuntos de esa zona de conflicto”, declaró Muralidhar.
Al ser cuestionado sobre la creación de la Junta de Paz, el presidente de la Comisión subrayó que esta fue aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y expresó su confianza en que no interferirá con el trabajo de Naciones Unidas ni con las investigaciones en curso.
“La Junta de Paz ha sido creada conforme a un plan que se presentó al Consejo de Seguridad, que ha sido votado y aceptado. Esperamos que el plan de paz acomode los intereses de todas las personas en la zona de conflicto, y no encontramos allí nada que pueda obstaculizar el trabajo de esta Comisión”, afirmó.
Muralidhar detalló que ya envió comunicaciones formales tanto a Israel como a las autoridades palestinas para solicitar cooperación, al señalar que el trabajo de la Comisión busca beneficiar a ambas poblaciones.
“No hemos podido visitar estas zonas de conflicto. Esperamos que eso cambie si todos los encargados de implementar este plan de paz ven el mérito de lo que hacemos y esperamos que cambie. La cooperación beneficia a los palestinos y a los israelíes”, añadió.
Respaldo a conclusiones sobre Gaza
La Comisión, presidida hasta 2025 por la ex Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, concluyó en uno de sus últimos informes que Israel había cometido un genocidio en Gaza, conclusión que ha sido rechazada por el Gobierno israelí.
El nuevo presidente respaldó los trabajos previos del organismo, aunque precisó el alcance de sus atribuciones.
“Respaldamos el rigor y la muy alta calidad de las investigaciones que llevaron a esa conclusión. Somos un equipo investigador, no una instancia judicial; llegamos a conclusiones y no somos dogmáticos, pero esperamos que nuestra labor ayude”, sostuvo.
Por su parte, la jueza zambiana Florence Mumba, recién incorporada a la Comisión, condenó los ataques ocurridos esta semana en Gaza que causaron la muerte de tres fotoperiodistas, al advertir que estas agresiones afectan el derecho a la información.
“Cuando un actor en un conflicto asesina a reporteros, es que tiene algo que ocultar. Sin periodistas, mucha gente en todo el mundo ignoraría lo que está pasando”, afirmó Mumba.
UNRWA y obligaciones de Israel
El comisionado australiano Chris Sidoti, único integrante que permanece del equipo anterior, se refirió a los ataques israelíes contra la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), incluida la demolición de su complejo en Jerusalén Oriental ocupada.
Recordó que desde 1967, Israel es la potencia ocupante de Cisjordania, Jerusalén Oriental y Gaza, conforme al Cuarto Convenio de Ginebra.
“Durante casi 70 años, la UNRWA ha liberado a Israel de sus obligaciones para con los palestinos”, afirmó Sidoti.
Sidoti advirtió que, de desaparecer la UNRWA, la responsabilidad de proveer servicios esenciales recaería directamente en Israel.
“Si Israel se deshace de la UNRWA, tendrá que cumplir con sus obligaciones de proporcionar educación, atención sanitaria, hospitales, oportunidades de empleo, servicios sociales y ayudas económicas. Esto supondrá un costo de miles de millones para los contribuyentes israelíes”, subrayó.
Finalmente, alertó que debilitar a la agencia tendría impactos directos en derechos fundamentales como la educación, la salud y los medios de subsistencia de la población palestina, mientras la Comisión mantiene la expectativa de acceder por primera vez a Gaza en el marco del nuevo proceso de paz.
