EE.UU. y China aceleran negociaciones para evitar nueva escalada arancelaria

El plazo fijado para la actual suspensión de gravámenes expira este martes y, hasta el momento, no existe un acuerdo definitivo.

Las delegaciones de Estados Unidos y China buscan contrarreloj un nuevo entendimiento para evitar que se reactive la guerra arancelaria que mantienen desde hace más de un año.

El plazo fijado para la actual suspensión de gravámenes expira este martes y, hasta el momento, no existe un acuerdo definitivo.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró la semana pasada que las conversaciones han derivado en un “principio de acuerdo” destinado a frenar lo que podría convertirse en una de las mayores subidas de aranceles entre ambas economías.

Según explicó, el objetivo es impedir un impacto profundo sobre el comercio bilateral, del que dependen tanto el consumo estadounidense como la capacidad exportadora china.

Aunque las últimas rondas de diálogo concluyeron sin resultados concluyentes, las autoridades de ambos países han mantenido reuniones en Ginebra, Londres y Estocolmo desde mayo, mes en que se estableció la actual tregua.

Dicho pacto incluyó una reducción significativa de los aranceles impuestos desde abril y moderó las tensiones que habían alterado las cadenas de suministro globales.

Por su parte, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, advirtió que, de no alcanzarse un consenso, las importaciones chinas podrían enfrentar tarifas del 80 % al 85 %.

No obstante, matizó en una entrevista posterior que ambas partes están “trabajando” en la posibilidad de ampliar el plazo de la tregua. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, también consideró factible una extensión de “unos 90 días” adicionales.

El actual escenario arancelario refleja reducciones parciales en los gravámenes más altos aplicados durante la escalada del conflicto: Washington pasó del 145 % al 30 %, mientras que Pekín redujo los suyos del 125 % al 10 %.

Sin embargo, el ministro de Comercio chino, Wang Wentao, precisó que el nivel vigente de tarifas estadounidenses equivale al 53,6 %, compuesto por un 10 % de base, un 20 % vinculado a la producción en China de precursores químicos de fentanilo y un 23,6 % adicional de impuestos previos.

En materia de recursos estratégicos, la reunión celebrada en Londres permitió que Pekín aprobara solicitudes de exportación de tierras raras, mientras que Washington retiró algunas restricciones, entre ellas los controles a la exportación de semiconductores.

Analistas sostienen que Estados Unidos busca un acceso menos limitado a estos insumos, de los que China concentra gran parte de la producción mundial.

A las tensiones comerciales se suma la posibilidad de que Washington sancione a Pekín por la importación de petróleo ruso, en el marco de la guerra en Ucrania.

China ha reiterado su rechazo a este tipo de presiones y ha defendido su derecho a mantener relaciones con sus socios comerciales. Este viernes, el presidente estadounidense Donald Trump se reunirá en Alaska con su homólogo ruso, Vladímir Putin, un encuentro que podría incidir en el rumbo de las negociaciones.

Con información de EFE

Noticias Relacionadas

El ministro de Defensa israelí advirtió que la situación fronteriza impacta la estabilidad en Beirut y reafirmó que la seguridad del norte de Israel será prioridad.
Rusia rechazó la acción de Francia y la calificó como “casi piratería internacional”, aumentando la tensión diplomática sobre las sanciones occidentales.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es clave para el transporte mundial de energía.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X
Facebook
Threads
WhatsApp
Telegram
Email