El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes la extensión indefinida del alto el fuego con Irán, a petición de Pakistán, mientras se espera una propuesta formal de acuerdo por parte de Teherán.
La tregua, que vencía este miércoles tras dos semanas, se mantiene en medio de negociaciones inconclusas, presión militar estadounidense y tensiones en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el mandatario, la decisión responde a la necesidad de abrir espacio a la mediación diplomática encabezada por Pakistán, en un contexto en el que, según sostuvo el Gobierno iraní, no se ha logrado consolidar una postura unificada para negociar.
“Extenderé el alto el fuego hasta que se presente su propuesta y concluyan las negociaciones, sea cual sea el resultado”, afirmó.
En este contexto, la prórroga no implica una desescalada total, ya que Washington mantiene el bloqueo naval contra embarcaciones iraníes, implementado tras el fracaso de la primera ronda de negociaciones celebradas el 11 y 12 de abril, según indicó el propio Gobierno estadounidense.
El mandatario justificó esta medida como un mecanismo de presión económica y estratégica sobre Teherán, particularmente en el control del estrecho de Ormuz, ruta clave para el comercio global de crudo.
“Si hacemos eso, nunca podrá haber un acuerdo. Irán no quiere que se cierre el Estrecho de Ormuz, lo quiere abierto para poder ganar 500 millones de dólares al día […] solo dicen que lo quieren cerrado porque lo tengo totalmente BLOQUEADO (¡CERRADO!)”, agregó.
Derivado de la falta de avances concretos, Trump reiteró que la continuidad de la tregua dependerá de resultados tangibles en la mesa de negociación, al advertir que el tiempo para alcanzar un acuerdo es limitado.
“No quiero hacer eso. No tenemos tanto tiempo. Irán puede ponerse en una posición muy sólida si llegan a un acuerdo”, añadió.
En el frente diplomático, el vicepresidente JD Vance suspendió su visita prevista a Islamabad, donde se contemplaba una segunda ronda de negociaciones, debido a que Irán no confirmó su participación, conforme a información de la Casa Blanca.
A su vez, el propio Trump encabezó una reunión con su equipo de Seguridad Nacional horas antes del vencimiento original de la tregua, con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner, según reportó el Gobierno estadounidense.
En este escenario, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, reconoció la decisión de Washington y destacó el papel de la mediación en el proceso.
“Agradezco sinceramente al Presidente Trump por aceptar con gracia nuestra solicitud de extender el alto el fuego para permitir que los esfuerzos diplomáticos en curso sigan su curso”, señaló.
En el ámbito internacional, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, consideró que la medida abre una ventana para reducir la tensión, al tiempo que llamó a las partes a evitar acciones que puedan comprometer el proceso.
“Este es un paso importante hacia la desescalada y la creación de un espacio crucial para la diplomacia y el fomento de la confianza entre Irán y Estados Unidos”, afirmó.
Mientras tanto, en el terreno operativo, el Ejército iraní advirtió que está preparado para responder ante cualquier violación del alto el fuego, luego de que fuerzas estadounidenses interceptaran un buque vinculado con la República Islámica en el mar de Omán, de acuerdo con reportes oficiales.
Conforme a los posicionamientos de ambas partes, el eje del conflicto se mantiene en el programa nuclear iraní. Estados Unidos busca que Teherán abandone el enriquecimiento de uranio, mientras que el Gobierno iraní sostiene que sus actividades tienen fines pacíficos.
Con información de EFE
