Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos suspendió de manera provisional la orden del Departamento de Transporte (USDOT, por sus siglas en inglés) que instruía a Delta Air Lines y Aeroméxico a poner fin a su acuerdo de cooperación antes del 1 de enero.
La decisión mantiene vigente, por ahora, una asociación comercial que desde hace casi nueve años permite coordinar rutas, tarifas y horarios entre ambos países.
De acuerdo con la resolución judicial, la suspensión responde al criterio de una decisión previa que faculta a los tribunales a detener temporalmente medidas administrativas mientras se revisa su legalidad. La resolución evita que las aerolíneas desmantelen su estructura operativa conjunta mientras continúa el litigio.
Según los documentos presentados ante la corte, Delta y Aeroméxico advirtieron que el cumplimiento inmediato de la orden del USDOT les generaría pérdidas significativas y daños irreversibles, aun en el caso de que posteriormente obtuvieran un fallo favorable.
Por su parte, Delta Air Lines manifestó su conformidad con la determinación judicial.
“Agradecemos la decisión del tribunal de suspender la disolución de la alianza estratégica Delta-Aeroméxico mientras revisa la validez de la orden del USDOT”, expresó la aerolínea estadounidense.
Aeroméxico, a su vez, informó en un comunicado que el acuerdo comercial continuará vigente mientras dure el proceso de revisión ante la justicia estadounidense.
Contexto de la disputa
El Departamento de Transporte había ordenado en septiembre la revocación del permiso que respalda la alianza, argumentando que su permanencia afectaba la competencia en el mercado aéreo entre Estados Unidos y México.
Según el organismo, la cooperación conjunta entre ambas compañías concentraba “casi el 60 % de las operaciones en la cuarta puerta de entrada internacional más grande hacia y desde Estados Unidos”, en referencia a los vuelos con destino a la Ciudad de México.
La medida formó parte de una serie de acciones emprendidas por la administración del expresidente Donald Trump hacia el sector aéreo mexicano.
Entre ellas se incluyó la revocación de 13 rutas de aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense y la cancelación de todos los vuelos combinados de pasajeros y carga operados desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, justificó dichas acciones al sostener que México “canceló y congeló ilegalmente los vuelos de aerolíneas estadounidenses durante tres años sin consecuencias”.
Posturas encontradas
Delta, que mantiene una participación accionaria del 20 % en Aeroméxico, argumentó que el gobierno estadounidense aplicó a esta alianza criterios más estrictos que a otras asociaciones aéreas, como las de United Airlines con All Nippon Airways (ANA).
A juicio de la empresa, esa diferencia de trato coloca a ambas compañías en desventaja competitiva frente a otros operadores internacionales.
El gobierno estadounidense, por su parte, ha sostenido que las alianzas de este tipo pueden derivar en tarifas más elevadas y menor capacidad en determinadas rutas, lo que limitaría la competencia y afectaría a las aerolíneas locales.
En contraste, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó previamente su desacuerdo con la revocación de las 13 rutas mexicanas hacia Estados Unidos, decisión que calificó de injustificada.
Con la suspensión dictada por la corte, la alianza Delta-Aeroméxico continuará operando bajo el mismo esquema mientras el tribunal de apelaciones analiza el fondo del litigio. El fallo definitivo determinará si la asociación podrá mantenerse o deberá disolverse conforme a las disposiciones del USDOT.
Con información de Reuters
