Casi dos de cada diez publicaciones en la red social X incluyen algún tipo de desinformación y la temática más afectada es la inmigración, donde uno de cada dos mensajes resulta engañoso.
El hallazgo forma parte del estudio Entre el ruido y los datos, presentado por Fad Juventud con motivo del Día de la Internet Segura. El análisis se realizó sobre una muestra representativa de publicaciones emitidas entre abril y junio de 2024.
Derivado del estudio, por cada 1,000 publicaciones en X, alrededor de 200 contienen desinformación, lo que equivale al 18.5 por ciento. La forma más frecuente es el engaño deliberado (60 por ciento), seguido de descontextualización, exageraciones y bromas que inducen a error.
“De cada 1,000 publicaciones lanzadas en X, alrededor de 200 contienen desinformación”, afirmó Xavier Moraño.
En este contexto, la inmigración concentra el mayor nivel de distorsión informativa. El estudio documenta que se generalizan hechos aislados, se tergiversan estadísticas, se vincula sin pruebas a migrantes con delitos y se alimentan temores sobre una supuesta “amenaza cultural”, utilizando datos desactualizados o inventados.
“Un 50 % es un porcentaje muy preocupante”, expresó Moraño.
A su vez, la justicia, la religión, los conflictos bélicos, la política, los medios de comunicación, la sanidad y el género también registran altos niveles de contenido engañoso.
Según el análisis, tres de cada cuatro mensajes desinformadores presentan un tono negativo orientado a generar desconfianza o rechazo hacia personas, colectivos e instituciones.
“Estas menciones pretenden dañar o insultar”, señaló el investigador.
Conforme a los resultados, los principales blancos de ataque son políticos, periodistas y jueces, lo que impacta en la credibilidad institucional y en la confianza pública.
“Esto pone en entredicho la propia democracia”, advirtió Moraño.
Respecto a la orientación política de la desinformación, el 45 por ciento de las menciones se alinea con posturas de extrema derecha; el 20 por ciento con la izquierda; el 11 por ciento con la extrema izquierda; el 8 por ciento con la derecha; y el 14 por ciento no presenta afiliación política identificable.
El estudio identifica a creadores de contenido como los principales altavoces del fenómeno, al utilizar la polarización y la confrontación como estrategia. Los 100 perfiles más activos en este ámbito logran movilizar hasta 11 millones de publicaciones en un solo mes.
“El ruido no es marginal, sino una presencia constante integrada en el debate cotidiano en redes sociales”, consideraron desde Fad Juventud.
En el marco de la jornada De la incertidumbre a la confianza: educar en entornos digitales, realizada por el Día de la Internet Segura, Fad Juventud abordó los retos de la seguridad digital en la infancia, mientras el Gobierno español anunció que limitará el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
“Es necesario crear un entorno en la red más saludable, más ético, mejor”, afirmó Beatriz Martín, directora general de Fad Juventud.
Martín planteó la necesidad de exigir responsabilidades a la industria tecnológica, fortalecer la alfabetización digital y mediática, y armonizar en la Unión Europea un mecanismo común de verificación de edad.
“La desinformación no solo afecta a la forma de pensar, sino también a la de actuar”, añadió.
Por su parte, el director del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado, Julio Albalad, señaló que el uso que los menores hacen de la tecnología puede resultar dañino si no existe formación adecuada y consideró a la escuela como un espacio clave para desarrollar competencias digitales y una relación sana con el entorno digital.
El estudio plantea que la magnitud del fenómeno obliga a repensar las estrategias de alfabetización mediática, regulación digital y responsabilidad de las plataformas, ante un entorno donde la desinformación se integra de forma cotidiana en el debate público.
Con información de EFE
