El Senado de la República, aprobó el miércoles una reforma a la Ley General de Salud que prohíbe cigarrillos electrónicos, vapeadores y sistemas análogos.
El Grupo Parlamentario del PAN votó en contra y advirtió que la medida, al carecer de un esquema regulatorio alternativo, puede impulsar un mercado negro millonario controlado por organizaciones delictivas.
Las senadoras Gina Campuzano González y Mayuli Latifa Martínez Simón sostienen que la iniciativa distrae de fallas estructurales en salud pública y seguridad.
En el pleno, la bancada panista criticó que la prohibición llega en un contexto sanitario y de inseguridad agravado: señalaron la falta de acceso a servicios médicos para 45 millones de mexicanos, la desarticulación del fondo para enfermedades catastróficas, y la crisis de violencia que deja 11 mujeres asesinadas al día.
Ante ese panorama, los legisladores del PAN calificaron la reforma como una medida que, sin regulación comercial ni controles sanitarios, facilitaría la expansión de canales clandestinos de venta y distribución.
“¡Qué perversión! Ustedes no transforman la salud, la simulan… han convertido la tragedia en un circo de distracción”, afirmó la senadora Gina Campuzano González.
La senadora por Durango vinculó la reforma con otras decisiones legislativas que, dijo, han favorecido intereses ajenos al campo y han debilitado servicios públicos.
En su intervención, sostuvo que la eliminación de mecanismos financieros para enfermedades catastróficas dejó a pacientes sin acceso a medicamentos y tratamientos, y que la prohibición del vapeo no corrige esas carencias.
“Saben perfectamente que prohibir y criminalizar sin ofrecer regulación ni alternativas allana el camino a los cárteles; les entregan un mercado negro multimillonario, sin control sanitario y sin supervisión”, afirmó Campuzano.
Hoy quiero hablarte claro: esta reforma sobre vapeadores no protege tu salud… te pone en riesgo.
— Gina Campuzano (@gina_campuzano) December 11, 2025
Prohibir sin regular no va a detener el consumo; lo único que va a lograr es entregarle un mercado millonario al crimen organizado y dejar a miles de jóvenes comprando productos… pic.twitter.com/dk8IArns1W
Por su parte, Mayuli Latifa Martínez Simón, desde la tribuna, planteó que la alternativa correcta es una regulación integral que incluya controles de comercialización, estándares sanitarios y acciones de prevención dirigidas a jóvenes, en lugar de una prohibición que, a su juicio, fortalecerá circuitos ilícitos.
“Al prohibir se incrementará el mercado negro y esto será un ingreso más al bolsillo del crimen organizado”, precisó Martínez Simón.
La bancada del PAN anunció que impugnará la lógica de la medida promoviendo, en las siguientes etapas del debate público y legislativo, propuestas para regular el uso, la venta y la publicidad de productos análogos al tabaco, además de iniciativas para garantizar controles sanitarios y programas de prevención dirigidos a la población joven.
Los panistas aseguraron que buscarán mecanismos para que cualquier acción sobre el vapeo vaya acompañada de políticas de salud pública y supervisión efectiva.
Las críticas del PAN también insistieron en el componente simbólico y político: señalaron que la reforma actúa como distractor frente a la crisis en servicios básicos y la inseguridad, con efectos prácticos que, según los opositores, terminarán en beneficio de actores criminales si no existe un diseño de control y fiscalización.
