El Senado de la República aprobó este miércoles la reforma a la Ley de Amparo, con 83 votos a favor y 38 en contra, tras recibir la minuta enviada por la Cámara de Diputados.
La modificación, que busca evitar el uso del juicio de amparo para evadir créditos fiscales, será remitida al Ejecutivo federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum para su promulgación.
De acuerdo con el dictamen avalado, la reforma modifica la Ley de Amparo reglamentaria de los artículos 103 y 107 de la Constitución, el Código Fiscal de la Federación y la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Además, establece que los juicios de amparo en curso continuarán su trámite conforme a las disposiciones vigentes al momento de su inicio.
Durante la sesión, legisladores de oposición advirtieron que, pese a los ajustes realizados por los diputados, la retroactividad se mantiene en el texto final. La senadora priista Carolina Viggiano criticó que el cambio permitirá al gobierno federal recuperar adeudos fiscales pendientes.
“Dicen, ‘es que corregimos un asunto que tiene que ver con una redacción’, pero esta redacción está peor, realmente. Solamente la Presidenta dijo: ‘No, es que eso no iba’. ¡Claro que iba!, porque ya hicieron cuentas y necesitan dinero”, señaló la legisladora.
El senador Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, intentó frenar la votación mediante una moción de suspensión. Desde tribuna, advirtió que el dictamen vulnera el principio de irretroactividad y distorsiona la función protectora del juicio de amparo.
“La Cámara de Diputados, hay que decirlo con todas sus letras, mantuvo la retroactividad”, expresó el legislador.
En un segundo momento, Castañeda profundizó en su crítica y sostuvo que la reforma representa un retroceso en materia de derechos.
“Pero afirman que no es retroactivo. Repetimos: hay un error mayúsculo. La Ley de Amparo no es una ley procesal, es una ley sustantiva que protege derechos y garantías concretas”, subrayó.
Desde el Partido Acción Nacional, Guadalupe Murguía coincidió en que la modificación mantiene el mismo efecto retroactivo, aunque con una redacción distinta.
“Está simulada, maquillada, negada. Es la estrategia política del gatopardismo: vamos a hacer cambios, pero para que todo siga igual. Quieren darnos atole con el dedo”, afirmó la senadora panista.
Por parte de Morena, el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara defendió el dictamen y rechazó que la reforma vulnere derechos adquiridos. Según dijo, el propósito es fortalecer la utilidad del amparo en favor de la ciudadanía y evitar su manipulación con fines particulares.
“Queda claro que no existe la retroactividad. Yo ya había dicho que no era la intención y que los derechos adquiridos están a salvo”, afirmó.
El legislador morenista agregó que el nuevo texto mantiene el espíritu original de la propuesta impulsada desde el Senado.
“Se perfeccionó lo que aquí debatimos, se afinó lo que debía precisarse manteniendo el espíritu que desde el Senado defendimos: que el amparo sirva verdaderamente al pueblo y no sea un instrumento de abuso o de evasión de quienes buscan torcer la ley”, sostuvo.
Además de los cambios sobre retroactividad, la reforma incorpora la posibilidad de realizar trámites de amparo por medios electrónicos, sin eliminar la opción de presentarlos por escrito.
A su vez, el Órgano de Administración Judicial, creado a partir de la reciente reforma judicial, será el responsable de integrar los expedientes relacionados con estos procesos.
Por otra parte, para la Cámara de Diputados, las modificaciones tienen como objetivo modernizar el sistema de justicia y evitar que el juicio de amparo sea utilizado para retrasar o impedir el cumplimiento de obligaciones fiscales. La minuta fue remitida al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
