La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este miércoles que enviará al Congreso una iniciativa de reforma constitucional para limitar las pensiones de exfuncionarios de alto nivel.
La propuesta, que será turnada al Senado en los próximos días, busca reducir “privilegios” y redirigir recursos a programas sociales. El cambio implicaría modificar el artículo 127 de la Constitución para fijar un tope equivalente a la mitad del salario del titular del Ejecutivo federal.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que actualmente existen exservidores públicos que perciben montos elevados por concepto de jubilación, incluso superiores a los ingresos de funcionarios en activo.
“Es un párrafo en el [artículo] 127 constitucional que tiene que ver con pensiones y privilegios. Es decir, exfuncionarios de altos mandos en la actualidad están recibiendo pensiones onerosas; a partir de la aprobación de la reforma, recibirán la mitad del ingreso del titular o la titular del Ejecutivo federal”, afirmó.
Detalló que hay casos de exfuncionarios que reciben hasta un millón de pesos mensuales, lo que equivale a aproximadamente 58 mil 378 dólares, o 300 mil pesos, que son alrededor de 17 mil 531 dólares, pagos que, dijo, se han mantenido durante varios años.
“Aquí lo que estamos diciendo es que exfuncionarios de altos mandos que hoy reciben mensualmente un millón de pesos, es decir, unos 58.378 dólares, o 300 mil pesos, que son aproximadamente 17.531 dólares, y que lo han recibido por bastante tiempo”, apuntó.
Conforme a lo expuesto, el ajuste no afectaría los derechos laborales de los trabajadores de base ni las pensiones derivadas de contratos colectivos. La aplicación, precisó, sería hacia adelante y dependerá de la aprobación legislativa.
“O sea, lo que ya fue, ya fue, pero a partir de ahora ya va a ser algo distinto […] si lo aprueba el Congreso”, expresó.
En el mismo anuncio, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, presentó un diagnóstico preliminar sobre jubilaciones en entidades públicas federales, donde se detectaron pensiones calificadas como “exorbitantes”.
Expuso que en la extinta Luz y Fuerza del Centro existen más de 14 mil extrabajadores jubilados, con un costo anual aproximado de 28 mil millones de pesos, que son cerca de 1 mil 634 millones de dólares.
Además, señaló que casi el 70 por ciento percibe una pensión mensual que oscila entre 100 mil y un millón de pesos, lo cual equivale a entre 5 mil 837 y 58 mil 378 dólares.
También mencionó casos en empresas productivas del Estado como Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, donde, indicó, hay pensionados cuyos ingresos superan las percepciones de los servidores públicos en funciones.
La iniciativa establece que las pensiones de exfuncionarios de altos mandos de confianza no podrán exceder el 50 por ciento de las remuneraciones que perciba el presidente o la presidenta, salvo aquellas jubilaciones previstas en condiciones generales de trabajo.
De acuerdo con la estimación presidencial, la medida podría generar ahorros de hasta cinco millones de pesos, lo que representa casi 292 mil dólares, que serían canalizados a programas de bienestar. La propuesta se enmarca en la política de austeridad impulsada por el Gobierno federal y será discutida en el Senado en los próximos días.
