Ante las interrupciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que resultaron en cancelaciones de vuelos y demoras que afectaron a miles de pasajeros, el Partido Acción Nacional (PAN) solicitó una solución integral.
La situación de acuerdo con el PAN puso de manifiesto la falta de infraestructura adecuada para enfrentar condiciones climáticas adversas.
La senadora Laura Esquivel Torres, del PAN por Michoacán, comentó que estos hechos resaltan la necesidad de implementar medidas que aseguren una operación segura y eficiente del aeropuerto en todo momento.
“No podemos seguir normalizando el caos cada vez que llueve. El AICM es la puerta de entrada al país y hoy refleja abandono, saturación y falta de visión”, señaló Esquivel Torres.
De acuerdo con la legisladora, los incidentes registrados no solo perjudican a turistas y empresarios, sino también a familias que dependen de este servicio para su movilidad y bienestar.
Según dijo, la interrupción de operaciones por precipitaciones es resultado de “años de desinterés por parte del gobierno federal” en invertir en mantenimiento, un sistema de drenaje eficiente y protocolos de contingencia.
“Lo que estamos viendo es el resultado de años de desinterés por parte del gobierno federal en invertir en mantenimiento, drenaje eficiente y protocolos de contingencia”, indicó.
A su vez, Esquivel Torres hizo un llamado urgente a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que presente un plan integral de modernización del AICM.
Entre las acciones que propuso se encuentran la revisión y mejora del sistema de drenaje pluvial, la creación de protocolos claros para atender a los pasajeros en casos de contingencia, la inversión en infraestructura que permita operaciones seguras durante la temporada de lluvias y la garantía de transparencia en el manejo de los recursos.
“La Ciudad de México merece un aeropuerto digno, funcional y preparado para enfrentar los retos climáticos. No más parches, no más improvisación”, concluyó la senadora.
La propuesta según Esquivel incluye la exigencia de que las decisiones sobre el futuro del aeropuerto respondan a criterios técnicos y de servicio, asegurando así que no se prolonguen los problemas actuales.
