El embajador de Irán ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, afirmó que las negociaciones con Estados Unidos podrían alcanzar un “resultado significativo” si Washington adopta un enfoque constructivo y respeta el derecho internacional.
Durante una sesión de la Asamblea General, convocada tras el veto de Rusia y China a una resolución sobre el estrecho de Ormuz, el diplomático sostuvo que Teherán mantiene “optimismo cauteloso” ante el proceso.
Las conversaciones, mediadas por Pakistán, podrían retomar en una segunda ronda en los próximos días tras un primer encuentro sin acuerdo en Islamabad.
En este contexto, Iravani señaló que la postura de Estados Unidos será determinante para el avance del diálogo, luego de más de 21 horas de negociaciones iniciales sin resultados concretos.
“Estamos convencidos de que si EE. UU. adopta un enfoque constructivo y racional, si evita avanzar cualquier demanda en contra del derecho internacional, estas negociaciones pueden conducir a un resultado significativo”, afirmó.
De acuerdo con lo expuesto en la Asamblea General, el representante iraní indicó que su país participa en el proceso con reservas derivadas de antecedentes recientes en la relación bilateral, en particular por la ofensiva militar conjunta con Israel iniciada el 28 de febrero.
“El optimismo es cauteloso por la traición a la diplomacia”, expresó.
Mientras, según reportes de medios iraníes, el jefe del Ejército de Pakistán, mariscal de campo Asim Munir, viajó a Irán para reunirse con autoridades locales y transmitir un mensaje de Washington, además de preparar una nueva ronda de conversaciones en territorio pakistaní. A su vez, la Casa Blanca manifestó expectativas positivas sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo.
En el plano multilateral, Irán reiteró su disposición a respaldar esfuerzos diplomáticos que conduzcan a una salida negociada, mencionando la participación de países como Pakistán, Turquía, Egipto y Arabia Saudita, así como de China y Rusia.
“Cualquier solución viable debe garantizar un fin definitivo irreversible a la agresión y debe crear una paz justa y duradera arraigada en garantías creíbles y verificables que protejan contra cualquier recurrencia del conflicto”, sostuvo.
Asimismo, Iravani cuestionó la resolución vetada en el Consejo de Seguridad, que buscaba coordinar acciones para asegurar la navegación en el estrecho de Ormuz, al considerar que no atendía las causas de fondo del conflicto.
“La iniciativa era unilateral e ignoraba la causa real de la crisis”, afirmó.
Derivado de estos posicionamientos, se prevé que en los próximos días se defina la fecha y las condiciones de una segunda ronda de negociaciones, en un contexto marcado por tensiones regionales y presión internacional para evitar una escalada en la zona del Golfo.
