Europa dio un paso clave hacia los cohetes reutilizables con una nueva tecnología de aviónica desarrollada en Escocia, que permitirá diseñar y operar lanzadores espaciales de forma más rápida y económica al integrarse en el motor ARCOS, uno de los primeros aerospike reutilizables listos para vuelo en el continente.
De acuerdo con la empresa escocesa Aurora Avionics, con sede en Edimburgo, se firmó un acuerdo con la española Pangea Propulsion para suministrar el sistema electrónico que funcionará como el “cerebro” y “sistema nervioso” del motor ARCOS, propulsado por metano y oxígeno, en un contexto de creciente competencia global por reducir costos y tiempos de lanzamiento.
Según la Agencia Espacial Europea (ESA), Aurora Avionics fue fundada en 2023 dentro del Higgs Centre for Innovation, ubicado en el Observatorio Real de Edimburgo, tras recibir apoyo inicial de la propia ESA.
En este marco institucional, la compañía se especializa en el desarrollo de sistemas de control modular para entornos extremos, orientados a la nueva generación de lanzadores espaciales.
“Ocupamos un nicho que antes no existía: ofrecer sistemas de control modulares, listos para integrar, que permiten a las empresas espaciales ahorrar tiempo y recursos”, explicó Oren Smith-Carpenter, cofundador y director ejecutivo de Aurora Avionics.
Por su parte, Smith-Carpenter lidera un equipo especializado en electrónica avanzada. Inició su carrera como aprendiz aeronáutico a los 16 años y posteriormente trabajó en Orbex, uno de los principales proyectos de lanzadores espaciales del Reino Unido, donde identificó la necesidad de aviónica que pudiera adquirirse como módulo y no desarrollarse desde cero para cada vehículo.
“Queremos que los fabricantes puedan centrarse en lo importante los motores y los tanques sin tener que crear un departamento entero de aviónica”, añadió.
Asimismo, el desarrollo se realiza junto con Rowland Fraser, director técnico y cofundador de la empresa, quien describe la aviónica como un componente crítico del sistema de lanzamiento, responsable de procesar grandes volúmenes de información en tiempo real.
“Un vehículo puede tener entre mil y diez mil sensores. Nuestro sistema reduce esa complejidad y permite escalar sin rediseñar todo cada vez”, explicó.
En este contexto, ARCOS representa uno de los proyectos más ambiciosos de la nueva propulsión espacial europea.
La tecnología aerospike, perseguida durante décadas por su alta eficiencia, permite maximizar el rendimiento del motor desde el despegue hasta el ascenso orbital, lo que se traduce en mayor capacidad de carga útil y menores costos operativos.
Para Pangea Propulsion, con sede en Barcelona, la colaboración con Aurora Avionics es estratégica para avanzar en subsistemas críticos del motor.
“Aurora Avionics está dando un apoyo clave en el desarrollo de la aviónica para nuestro motor ARCOS, ayudándonos a avanzar en subsistemas críticos. Combinan eficiencia con excelencia profesional, ayudándonos a ofrecer los mejores resultados bajo plazos exigentes”, señaló Adrià Argemí, consejero delegado de Pangea Propulsion.
De acuerdo con Smith-Carpenter, ARCOS compite directamente con motores estadounidenses de nueva generación y su desarrollo es clave para la autonomía europea en el espacio.
“Este tipo de tecnología dará a Europa acceso a lanzamientos más rápidos y más asequibles, cruciales para la capacidad espacial del continente”, afirmó.
En opinión de Fraser, la presión global por lanzar más satélites a menor costo está transformando el sector espacial, impulsando nuevos modelos de colaboración industrial.
“Antes todo se hacía dentro de cada empresa. Ahora hay que ser más inteligentes: colaborar, comprar módulos, reducir costes. En cinco años espero ver una estandarización de la aviónica para lanzadores”, dijo.
Finalmente, el siguiente objetivo de Aurora Avionics es validar su tecnología en vuelo orbital. Con ARCOS avanzando hacia pruebas de misión, la cooperación entre Edimburgo y Barcelona consolida un nuevo eje tecnológico europeo en la carrera espacial, en un momento en que el continente busca reducir su dependencia de proveedores estadounidenses y fortalecer su capacidad de acceso autónomo al espacio.
Con información de EFE
