Las enfermedades no transmisibles (ENT) provocaron seis millones de muertes en América durante 2021, un incremento del 43% respecto al año 2000, de acuerdo con un reciente informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El documento advirtió que estas patologías se han convertido en la principal causa de muerte en la región, con impactos alarmantes en la población adulta y en los sistemas de salud.
De acuerdo con la OPS, Las ENT, entre las que se encuentran las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas, representaron el 65% del total de fallecimientos registrados ese año. Cerca del 40% de estas muertes ocurrieron en personas menores de 70 años, lo que evidencia su carácter prematuro y, en muchos casos, prevenible.
“El aumento de muertes por ENT es una llamada de atención urgente”, afirmó el doctor Jarbas Barbosa, director de la OPS, al presentar los hallazgos del informe.
Según el organismo, la mayor carga de estas enfermedades se explica por factores relacionados con el estilo de vida y el entorno: una dieta inadecuada, el sedentarismo, el consumo de alcohol y el tabaquismo siguen siendo los principales detonantes.
Las cifras muestran un deterioro progresivo en indicadores clave de salud. En 2022, más de un tercio de la población adulta vivía con obesidad, lo que representa un incremento del 28% desde 2010. Asimismo, el 35,6% de los adultos no alcanzaba los niveles mínimos de actividad física recomendados.
En cuanto a la diabetes, la prevalencia alcanzó el 13,1%, con 43 millones de personas mayores de 30 años sin acceso regular a servicios médicos adecuados. La hipertensión afecta a más del 33% de los adultos, pero solo un tercio de los casos está bajo control médico.
Las enfermedades cardiovasculares encabezaron la lista de mortalidad con 2,16 millones de muertes, seguidas del cáncer (1,37 millones), la diabetes (más de 420 mil) y las enfermedades respiratorias crónicas (más de 416 mil). La situación entre los jóvenes también es preocupante: el suicidio fue la cuarta causa de muerte entre personas de 15 a 29 años, con más de 100 mil decesos.
A pesar de este panorama, el informe también reconoció ciertos avances. Entre ellos, la reducción del 22,1% en el consumo de tabaco y el aumento en la cobertura del tratamiento para la diabetes, que pasó del 46,6% al 57,7%.
No obstante, la región no logrará cumplir con la meta global de reducir en un 25% la mortalidad prematura por ENT para 2025, dado que entre 2010 y 2021 la reducción alcanzada fue de apenas un 8%. Solo cinco países —Antigua y Barbuda, Argentina, Barbados, Chile y Granada— están en camino de lograr ese objetivo.
Frente a esta situación, la OPS instó a los gobiernos a intensificar las acciones de prevención y atención, como el fortalecimiento de políticas públicas que regulen el consumo de productos nocivos, el etiquetado nutricional y la promoción de la actividad física. Igualmente, se destaca la importancia de integrar la salud mental y la prevención del suicidio dentro de los servicios de atención primaria.
Entre las iniciativas destacadas, el programa HEARTS —implementado en 33 países y que ha permitido el acceso a tratamiento para la hipertensión a 5,7 millones de personas— forma parte de la estrategia regional “Mejor atención para las ENT”, orientada a reforzar los sistemas sanitarios y apoyar planes nacionales de intervención.
El informe Las ENT de un Vistazo 2025, el segundo en su tipo elaborado por la OPS, servirá como insumo clave para la Cuarta Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la prevención y el control de ENT y salud mental, a celebrarse en septiembre del próximo año.
En esa reunión, se prevé que los Estados adopten una nueva declaración política que promueva la equidad y sostenibilidad de los sistemas de salud en América.
