Especialistas en tecnología y mercados financieros advirtieron sobre el rápido crecimiento de las valoraciones de empresas de inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos, mientras que otros aseguran que el escenario actual es distinto al colapso puntocom del año 2000.
Las posturas surgieron tras los resultados de Nvidia y las proyecciones de pérdidas de OpenAI. El debate involucra a académicos, directivos corporativos y líderes financieros que analizan el riesgo real de una burbuja.
El catedrático de negocios y ciencia de datos de la Universidad de Nueva York, Vasant Dhar, sostuvo que la situación no replica la burbuja inflada por “cientos de compañías nuevas” sin ingresos a finales de los noventa, de las cuales “entre el 90 % y el 98 %” quebró.
Dhar señaló que hoy el impulso proviene de corporaciones consolidadas como Nvidia, Microsoft, Meta, Amazon y Google, que invierten utilidades en infraestructura tecnológica.
“La mayor parte ha sido impulsada por los grandes: Nvidia, Microsoft, Meta, Amazon, Google”, afirmó Dhar.
El análisis coincide con el desempeño de Nvidia, que reportó un aumento del 62 % en ingresos interanuales, hasta 57 mil 010 millones de dólares, además de una previsión de ventas para el cuarto trimestre superior a lo esperado. Su director ejecutivo, Jensen Huang, rechazó la idea de un frenesí especulativo.
“Se ha hablado mucho de una burbuja en la IA […] vemos algo muy diferente”, dijo Huang.
Por el contrario, el caso de OpenAI generó inquietud. Documentos financieros obtenidos por The Wall Street Journal revelan que la compañía prevé 74 mil millones de dólares en pérdidas operativas para 2028, con la expectativa de obtener beneficios significativos en 2030. Para este año, calcula 22 mil millones de dólares en gasto total y 13 mil millones en ingresos, lo que resulta en una pérdida neta de 9 mil millones.
El modelo de “financiación circular” también ha sido criticado: Microsoft invierte en OpenAI, mientras la compañía compromete gastos de miles de millones en la nube de Microsoft y en chips de Nvidia. Dhar reconoció estos acuerdos, pero enfatizó que se destinan a infraestructura real.
“No están especulando a lo loco”, subrayó Dhar.
El director ejecutivo de Alphabet, Sundar Pichai, advirtió esta semana que un eventual estallido afectaría a todas las empresas del sector.
Su postura respaldó la advertencia previa de Jamie Dimon, consejero delegado de JP Morgan, quien afirmó que, aunque la inversión en IA será rentable, parte del capital “probablemente se perdería”.
Dhar añadió que el mayor riesgo está en las “cientos o miles de pequeñas compañías” y “jóvenes de 20 años” que obtienen millones de dólares en capital especulativo sin tener un producto real.
Aun así, sostuvo que la IA no desaparecerá, pues se trata de una tecnología desarrollada durante años y cuya demanda continúa creciendo.
El cofundador y director ejecutivo de eToro, Yoni Assia, recordó que los mercados operan con ciclos naturales, por lo que instó a que los inversionistas se mantengan informados para actuar con conciencia sobre los riesgos.
Los analistas anticiparon que el rumbo del sector dependerá del desempeño financiero de las grandes tecnológicas, la regulación futura y la capacidad real de las startups para sostenerse. A su vez, indicaron que el debate continuará mientras aumentan las inversiones en centros de datos y herramientas de IA a gran escala.
