El Gobierno cubano acusó este viernes al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de utilizar información falsa para respaldar el reciente despliegue de fuerzas militares estadounidenses en aguas del Caribe, una operación que Washington sostiene como parte de su estrategia antidrogas en la región.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, el señalamiento surgió después de que Rubio expusiera ante ministros del G7 que las acciones militares de su país en el mar Caribe, cercanas a Venezuela, responden a amenazas vinculadas al narcotráfico.
De acuerdo con la cancillería cubana, esa postura constituye una manipulación destinada a legitimar una creciente presencia armada en el área.
Tras esta acusación, el canciller Bruno Rodríguez sostuvo que la versión presentada por Estados Unidos ante sus socios internacionales carece de sustento. Después de su planteamiento, el funcionario publicó un mensaje en plataformas digitales en el que acusó a Rubio de mentir.
“El secretario de Estado de EE. UU. miente, como de costumbre, frente a sus supuestos aliados del G7 respecto al narcotráfico y las supuestas amenazas a su país desde Venezuela”, indicó.
A su vez, Rodríguez denunció que la narrativa atribuida a Washington intenta encubrir, según su criterio, acciones desproporcionadas en el ámbito militar. En ese sentido, añadió en un segundo mensaje:
“La falacia es su único recurso para justificar un despliegue militar desproporcionado, extraordinario, movilizado bajo falsos pretextos, con el cual ha llevado a cabo ejecuciones extrajudiciales en aguas internacionales, en grave violación del Derecho Internacional”, señaló.
Además, las declaraciones de Cuba también incluyeron críticas a la postura geopolítica expuesta por Rubio durante su intervención en el G7, donde afirmó que los países europeos no debían interferir en la legalidad de las operaciones estadounidenses en el hemisferio occidental.
“Acude a la bicentenaria y desprestigiada Doctrina Monroe, llamando a sus ‘aliados’ a no entrometerse en los asuntos de ‘su hemisferio’”, afirmó.
El Secretario de Estado de #EEUU miente, como de costumbre, frente a sus supuestos aliados del G7 respecto al narcotráfico y las supuestas amenazas a su país desde #Venezuela.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) November 14, 2025
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Según lo informado, la intervención de Rubio ocurrió el miércoles durante una reunión de ministros de Exteriores del G7, en la que defendió que las fuerzas militares de Estados Unidos poseen derecho a operar en la zona y a realizar interdicciones marítimas contra embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico ilícito de drogas.
En contraste, un día después de esa reunión, el Pentágono presentó la operación “Lanza del Sur”, sin detallar sus objetivos específicos.
Este movimiento se produce en medio de una creciente presión de la Administración del presidente Donald Trump sobre Venezuela y Colombia debido a ataques recientes contra lanchas que, según Washington, transportaban cargamentos de drogas en el Caribe y en el Pacífico oriental.
De acuerdo con informes oficiales estadounidenses, desde agosto se han reforzado patrullajes y maniobras navales en ambas zonas, con el despliegue de buques de guerra y unidades operativas para apoyar interdicciones marítimas.
Las autoridades señalaron que estas labores han permitido la incautación de más de 76.000 libras de drogas y la ejecución de al menos 15 acciones armadas contra embarcaciones, lo que ha provocado la muerte de más de 60 personas a bordo.
El despliegue incluye el portaaviones USS Gerald R. Ford, acompañado de otras embarcaciones de guerra bajo la coordinación de la Fuerza de Tarea Conjunta y el Comando Sur, lo que constituye un incremento notable de la presencia militar estadounidense en la región.
Además, Cuba, aliada histórica de Venezuela, calificó como “ilegal” la destrucción de las lanchas atribuidas al narcotráfico y advirtió que estas operaciones elevan el riesgo de un uso directo de la fuerza contra territorio venezolano.
Según la cancillería, los anuncios de nuevas fases en esta estrategia podrían incluir acciones contra “objetivos terrestres”, lo que incrementaría la tensión regional.
El Gobierno cubano añadió que no considera “legal o moralmente aceptables” los argumentos de Estados Unidos para justificar eventuales acciones militares y convocó a una “movilización internacional” con el fin de frenar una escalada mayor en el Caribe.
Con información de EFE
