El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este viernes en Washington que el Departamento de Justicia investigue presuntas conexiones entre Jeffrey Epstein y varios dirigentes demócratas, incluido el expresidente Bill Clinton, tras la divulgación de documentos del Congreso que reavivaron cuestionamientos sobre estos vínculos.
La solicitud fue formulada en un contexto político tenso, luego de publicaciones legislativas que también han puesto bajo escrutinio la antigua relación entre Trump y el financiero fallecido.
De acuerdo con la información divulgada por la Casa Blanca, el mandatario solicitó específicamente que la investigación incluya a Clinton, al exsecretario del Tesoro Larry Summers y al empresario Reid Hoffman, fundador de LinkedIn y reconocido donante demócrata.
Según Trump, estos contactos requieren revisión oficial debido al volumen de nuevos documentos difundidos por un comité legislativo.
Tras su pronunciamiento, Trump publicó un mensaje en redes sociales en el que acusó al Partido Demócrata de tener responsabilidad en la cercanía que diversas figuras mantuvieron con Epstein.
“¡Epstein era demócrata, y él es el problema del demócrata, no el problema del republicano! Todos saben de él, no pierdas el tiempo con Trump. ¡Tengo un país que dirigir!”, reiteró.
El Departamento de Justicia no emitió comentarios inmediatos sobre la petición presidencial. A su vez, Clinton y Summers tampoco respondieron a solicitudes de posicionamiento, mientras que Hoffman no pudo ser contactado.
En contraste, JPMorgan —institución señalada por presuntos vínculos financieros pasados con Epstein— envió un comunicado por correo electrónico para deslindarse de cualquier participación en actividades ilícitas.
“Lamentamos cualquier asociación que hayamos tenido con el hombre, pero no lo ayudamos a cometer sus actos atroces. Terminamos nuestra relación con él años antes de su arresto por cargos de tráfico sexual”, indicó la firma.
Según antecedentes públicos, Trump y Epstein mantuvieron una amistad durante las décadas de 1990 y 2000. Sin embargo, el presidente asegura que se distanció antes de la condena federal dictada contra Epstein en 2008 y rechaza tener conocimiento sobre el abuso y tráfico sexual de menores.
De acuerdo con publicaciones recientes, la aparición continua de documentos históricos relacionados con la relación entre ambos ha complicado la agenda política del mandatario durante su segundo mandato.
Además, JPMorgan acordó en 2023 el pago de 290 millones de dólares a varias víctimas para poner fin a acusaciones de que la institución ignoró advertencias internas sobre actividades delictivas del financiero.
El convenio no incluyó admisión de responsabilidad y se produjo tras revelaciones sobre alertas internas que presuntamente fueron desestimadas por el valor comercial que Epstein representaba para el banco.
Por su parte, las personas mencionadas por el presidente no han sido vinculadas con evidencias creíbles que indiquen participación en crímenes cometidos por Epstein. Previamente, todos han negado haber realizado algún acto indebido.
Según documentos históricos, Clinton viajó en el avión privado de Epstein antes de 2008, mientras que Hoffman y Summers coincidieron socialmente con él durante distintos períodos.
En términos de percepción pública, una encuesta de Reuters/Ipsos realizada en octubre mostró que, aunque nueve de cada diez republicanos aprueban el desempeño general de Trump en la Casa Blanca, solo cuatro de cada diez expresaron respaldo a su manejo del tema de los archivos relacionados con Epstein, lo que refleja una división interna en torno a esa gestión.
Con información de Reuters
