Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, instaurado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de concientizar y promover acciones de acompañamiento y apoyo.
La IASP manifestó que el suicidio continúa siendo un problema de salud pública de alcance global y con profundas consecuencias familiares y sociales.
De acuerdo con sus datos, a nivel internacional, la OMS reportó que cada año mueren más de 720 mil personas por esta causa, lo que lo convierte en una de las principales preocupaciones en materia de salud mental.
En México, las estadísticas oficiales más recientes mostraron una tendencia que obliga a priorizar la atención. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que en 2023 se registraron 8 mil 837 suicidios en el país.
Los datos del organismo indicaron que las tasas de mortalidad son mayores en hombres que en mujeres y que los grupos de edad más afectados se ubican entre los 15 y 44 años. Además, las cifras varían de manera significativa entre las entidades federativas.
Asimismo, reiteró que existen matices en la manera en que se comunica la magnitud del problema. Mientras la OMS ubica al suicidio como una de las principales causas de muerte en personas de 15 a 29 años, instituciones nacionales señalaron que, en distintos períodos, esta causa llegó a posicionarse como la segunda o tercera en ese rango etario.
Factores de riesgo y señales de alerta
Los especialistas coincidieron en que los factores de riesgo suelen combinarse con depresión, ansiedad u otros trastornos mentales; experiencias de violencia o abuso; crisis económicas o pérdidas significativas; aislamiento social; discriminación y acoso, incluido el ciberbullying.
Entre las señales de alerta más frecuentes resaltaron el retraimiento, los cambios drásticos de conducta, la expresión de desesperanza y la preparación de despedidas.
Ante estas señales, la OMS y organismos especializados recomendaron acciones integrales de prevención, como capacitación del personal de salud para la detección temprana, campañas públicas que reduzcan el estigma, programas escolares de educación socioemocional, redes comunitarias de apoyo y protocolos en servicios de urgencia y primer contacto.
Estas medidas, reiteró el organismo, deben basarse en guías técnicas internacionales que cada país puede adaptar a su contexto.
Rutas de apoyo en México
En el caso del territorio nacional, la Comisión Nacional de Salud Mental y otras instancias gubernamentales subrayaron que mantienen la Línea de la Vida como canal de apoyo psicológico. Este servicio se ofrece de manera gratuita, confidencial y está disponible las 24 horas del día a través del número 800 911 2000.
La Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), junto con asociaciones globales, expresó que impulsa cada año una campaña con enfoques renovados.
Para este 2025, el mensaje central busca transformar el lenguaje y la narrativa en torno al suicidio con el fin de mejorar la accesibilidad y la inclusión en las estrategias de prevención.
