El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno enviará sistemas de defensa aérea Patriot a Ucrania como parte de los esfuerzos internacionales para reforzar la defensa del país frente a la ofensiva militar rusa.
Sin embargo, remarcó que los costos serán cubiertos en su totalidad por la Unión Europea.
“Van a tener algunos porque necesitan protección, pero la Unión Europea está pagando por ello. Nosotros no estamos pagando por nada, pero vamos a enviarlos. Será un negocio para nosotros y les enviaremos Patriots”, afirmó Trump.
Los misiles Patriot son considerados uno de los sistemas más avanzados de defensa antibalística del arsenal estadounidense, diseñados para interceptar proyectiles lanzados desde tierra o aire. Su despliegue, en manos ucranianas, representaría un refuerzo significativo para contrarrestar los ataques rusos, especialmente en zonas clave del este y sur del país.
Trump adelantó que este lunes sostendrá una reunión bilateral con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la que abordarán los detalles del acuerdo para la entrega del armamento. En sus declaraciones, el presidente estadounidense subrayó que la operación se realiza bajo condiciones comerciales, sin implicar un desembolso por parte del gobierno federal.
“Vamos a tener una reunión con el secretario general (de la OTAN), viene mañana, pero básicamente vamos a enviarle varias piezas de equipo militar muy sofisticado. Van a pagarnos 100 % por ello y esa es la manera en la que lo queremos”, expresó.
La relación entre Washington y los aliados europeos ha sido un punto constante de fricción durante el actual mandato de Trump, quien ha insistido en que Europa no ha contribuido en proporción al esfuerzo bélico en Ucrania. Según sus declaraciones, Estados Unidos ha proporcionado 350 mil millones de dólares en ayuda, frente a los 100 mil millones que atribuye al continente europeo.
Además del anuncio sobre los misiles Patriot, el mandatario adelantó que este lunes emitirá un posicionamiento oficial respecto a Rusia. Si bien no ofreció detalles, señaló su creciente frustración con el presidente ruso, Vladímir Putin, ante la falta de avances para una tregua.
“Putin realmente sorprendió a un montón de gente. Habla bonito y luego bombardea a todos en la tarde. Así que ahí hay un pequeño problema y no me gusta”, manifestó Trump.
En paralelo, el senador republicano Lindsey Graham, aliado cercano al presidente, reveló que se trabaja en una legislación que facultaría al Ejecutivo para imponer sanciones adicionales a Rusia. Entre las medidas contempladas, destaca un posible arancel del 500 % a países que respalden la ofensiva rusa y la implementación de embargos a bienes estratégicos.
Con información de EFE
