El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que su gobierno prepara una “gran oleada” de ataques militares contra Irán, luego de asegurar que la ofensiva iniciada el fin de semana avanza con resultados favorables para Washington.
Durante una entrevista telefónica con la cadena CNN, el mandatario afirmó que las Fuerzas Armadas estadounidenses aún no han desplegado su máxima capacidad ofensiva dentro de la operación militar denominada “Operación Furia Épica”, lanzada el sábado en coordinación con Israel.
De acuerdo con Trump, la campaña militar ha debilitado significativamente a Irán tras los ataques iniciales que, según reportes oficiales estadounidenses, resultaron en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, así como de integrantes clave de la cúpula militar del país.
“Tenemos el mejor ejército del mundo y lo estamos utilizando. […] Ni siquiera hemos empezado a golpearlos con fuerza. La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La grande llegará pronto”, afirmó Trump.
Escalada regional tras represalias iraníes
En respuesta a la ofensiva, Teherán prometió vengar la muerte del ayatolá y lanzó bombardeos contra Israel y varios países árabes con presencia militar estadounidense, entre ellos Baréin, Jordania, Kuwait, Catar y Emiratos Árabes Unidos, ampliando el alcance del conflicto en Medio Oriente.
Trump reconoció que uno de los elementos inesperados fue la reacción militar de países del Golfo aliados de Washington, que inicialmente contemplaban una participación limitada.
“Están luchando con agresividad. Iban a participar muy poco y ahora insisten en hacerlo”, expresó el mandatario.
El presidente estadounidense también señaló que el conflicto ya registra bajas militares estadounidenses, con un saldo preliminar de cuatro soldados muertos, y anticipó que podrían producirse más pérdidas conforme avance la operación.
Duración del conflicto y objetivos políticos
Pese al incremento de hostilidades, Trump sostuvo que su administración busca evitar una guerra prolongada y aseguró que las acciones militares avanzan más rápido de lo previsto.
“Siempre pensé que duraría cuatro semanas. Y vamos un poco adelantados al itinerario previsto”, advirtió.
Al ser cuestionado sobre si Washington impulsa un cambio de régimen en Irán, el mandatario respondió afirmativamente, aunque pidió a la población iraní permanecer resguardada ante la intensificación de los ataques.
“Sí, lo estamos haciendo. Pero ahora mismo queremos que todo el mundo se quede a resguardo. No es seguro salir ahí fuera”, señaló.
En paralelo, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, matizó la postura oficial al asegurar que la ofensiva no tiene como objetivo formal un relevo político en Irán.
“Esta no es una guerra de cambio de régimen”, afirmó Hegseth.
No obstante, agregó que como consecuencia de la operación militar “el régimen ha cambiado” y sostuvo que el conflicto no se convertirá en una intervención prolongada como la invasión estadounidense de Irak en 2003.
Con información de EFE
