La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, emitió este jueves una orden para otorgar al director de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Terry Cole, las facultades del jefe de Policía del Distrito de Columbia.
Esta designación se enmarca en la intervención federal de la capital estadounidense, impulsada por el presidente Donald Trump, quien argumentó que la ciudad enfrenta una situación de criminalidad fuera de control.
De acuerdo con el documento firmado por Bondi, Cole asumirá de manera inmediata “los poderes y deberes conferidos al jefe de Policía del Distrito de Columbia”, lo que implica que el Departamento de Policía Metropolitana deberá contar con su aprobación antes de emitir cualquier orden.
Por su parte, la toma de control federal de la fuerza policial capitalina inició el lunes, cuando Trump dispuso el despliegue de aproximadamente 800 elementos de la Guardia Nacional.
Además, se estableció el patrullaje coordinado de agencias como el Buró Federal de Investigaciones (FBI), la DEA y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Los agentes operan en turnos de 24 horas y han establecido puntos de control en distintas zonas de la ciudad.
Según Bondi, la medida responde a un escenario de inseguridad agravado por políticas locales que limitan la cooperación con autoridades migratorias.
“La crisis de seguridad que vive la ciudad está agravada por las políticas de las ciudades santuario y la inmigración ilegal”, afirmó.
La orden de nombramiento llega después de que Trump anunciara el lunes que Cole quedaría al frente del Departamento de Policía Metropolitana.
Ese mismo día, el presidente autorizó a los cuerpos de seguridad a verificar el estatus migratorio de los residentes y colaborar con agentes federales en operativos de control migratorio.
A su vez, en una declaración posterior, el mandatario adelantó que buscará extender la intervención federal más allá de los 30 días previstos en la Home Rule Act —ley que regula la autonomía de Washington desde 1973— al considerar que ese plazo “no es suficiente” para combatir el crimen.
Esta decisión, junto con su propuesta de desmantelar campamentos de personas sin hogar, ha generado críticas de diversos sectores.
Finalmente, Terry Cole, quien juró como jefe de la DEA el 24 de julio pasado, cuenta con más de dos décadas de servicio en la agencia, con asignaciones en estados de EE.UU. y en países como Colombia, Afganistán, México y en la región de Oriente Medio.
En 2023, el gobernador de Virginia lo designó jefe de Seguridad Pública de ese estado, cargo que ocupó hasta su nombramiento al frente de la DEA y, ahora, su encargo adicional como jefe policial en Washington D.C.
Con información de EFE
