La Casa Blanca defendió este jueves la actuación del presidente Donald Trump en torno al caso del fallecido financiero Jeffrey Epstein, asegurando que ha mantenido una postura transparente frente a la opinión pública, a pesar del creciente escepticismo entre sus propios simpatizantes y los recientes señalamientos publicados por medios nacionales.
Durante una rueda de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt afirmó que la administración ha cumplido con sus compromisos respecto al esclarecimiento del caso Epstein, después de que el FBI y el Departamento de Justicia (DOJ) difundieran sus conclusiones tras meses de revisión documental.
“El presidente ha sido transparente. Ha cumplido sus promesas al pueblo estadounidense, pero no le gusta ver a los demócratas y a los grandes medios de comunicación cubrir esto como si fuera la noticia más importante que preocupa al pueblo estadounidense”, sostuvo Leavitt al ser cuestionada sobre la presión de grupos conservadores en torno al caso.
El informe conjunto del FBI y el DOJ, publicado la semana pasada, sostiene que Epstein no contaba con una red de clientes vinculados a su esquema de explotación sexual y confirma que su muerte en una prisión federal en 2019 fue un suicidio.
Estas conclusiones, sin embargo, han generado un fuerte descontento entre los seguidores del movimiento Make America Great Again (MAGA), quienes esperaban una revelación más contundente y sostienen teorías de encubrimiento en torno al caso.
Leavitt subrayó que no existe una ruptura entre el mandatario y su base electoral, y aseguró que la administración se mantendrá receptiva ante cualquier nueva evidencia.
“El presidente y su equipo siempre están en contacto con sus seguidores, los cuales tienen opiniones variadas y están en diferentes espectros políticos. Creo que esa es una de las razones por las que este presidente es un gran presidente, porque está dispuesto a escuchar las perspectivas de los demás”, manifestó.
El escándalo tomó un nuevo giro luego de que The Wall Street Journal revelara una supuesta carta firmada por Trump y dirigida a Epstein en 2003, en la que se incluye una ilustración explícita y un mensaje considerado obsceno. Según el medio, el documento fue recopilado por Ghislaine Maxwell, exasistente de Epstein y actualmente condenada a 20 años de prisión por su participación en la red delictiva.
El artículo detalla que la carta, mecanografiada, está enmarcada por el contorno de una figura femenina desnuda, supuestamente intervenida por Trump con rotulador. La firma del entonces empresario aparece dibujada bajo la cintura del personaje, en una zona que simula el vello púbico. El texto finaliza con la frase —Feliz cumpleaños, y que cada día sea otro secreto maravilloso—.
Desde su red Truth Social, Trump negó ser el autor de dicha misiva y anunció acciones legales contra el rotativo, su empresa matriz y su propietario.
“El Presidente Trump demandará a The Wall Street Journal, News Corp y Rupert Murdoch en breve. La prensa tiene que aprender a ser veraz y no confiar en fuentes que probablemente ni siquiera existen”, escribió el mandatario en la plataforma.
También arremetió contra la publicación, acusándola de difundir noticias falsas.
“El Wall Street Journal se ha convertido en un trapo asqueroso y sucio”, afirmó.
Trump advirtió que enfrentará judicialmente a quien divulgue información que él considera fabricada. En una entrevista reciente, el presidente indicó que —al igual que he demandado a todos los demás—, tomaría medidas contra cualquier medio que publicara ese material.
La difusión del artículo del WSJ coincide con el resurgimiento mediático del caso Epstein, tras la presentación oficial del informe federal que niega la existencia de una lista de personajes chantajeados por el millonario y que ratifica que no hubo homicidio en su muerte.
A pesar de las conclusiones del FBI, la fiscal general Pam Bondi, el subdirector del FBI Dan Bongino y el asesor Kash Patel todos designados por la actual administración reiteraron que los archivos fueron revisados exhaustivamente antes de cerrar la investigación.
No obstante, sectores del movimiento MAGA han expresado decepción, recordando que Trump había prometido revelar toda la verdad sobre el caso durante su retorno a la presidencia. Frente a la creciente presión, Leavitt aseguró que, de existir nuevas pruebas verificables, la administración estaría dispuesta a hacerlas públicas.
“Si la fiscal general y el Departamento de Justicia encuentran alguna otra evidencia creíble, deberían proporcionársela al pueblo estadounidense”, concluyó.
Con información de EFE
