El primer aniversario del homicidio de Brian Thompson, director ejecutivo de UnitedHealthcare, ocurrido el 4 de diciembre en Nueva York, coincidió con el inicio de una audiencia determinante para la defensa de Luigi Mangione, señalado como su presunto asesino.
El joven, de 27 años, enfrenta cargos estatales y federales que podrían derivar en cadena perpetua o incluso en la pena de muerte. Mientras tanto, un inusual grupo de simpatizantes ha recaudado 1.4 millones de dólares para financiar su defensa.
Un caso marcado por evidencias y un seguimiento inédito
La Policía halló en la escena casquillos de bala con inscripciones como “negar”, “defender” y “deponer”, haciendo referencia explícita, según autoridades, a una postura contra la industria de los seguros médicos en Estados Unidos, el único país desarrollado sin cobertura sanitaria universal.
Mangione, proveniente de una familia acomodada y con estudios en instituciones privadas, se sometió en 2023 a una cirugía de fusión espinal tras una lesión de espalda. Informes preliminares señalan que el procedimiento habría sido deficiente, lo que le ocasionó dolor crónico y complicaciones posteriores.
El sospechoso logró evadir a las autoridades durante cinco días, periodo en el que presuntamente ocultó una mochila con dinero falso de Monopoly en Central Park. Finalmente, fue detenido en un McDonald’s de Pensilvania, luego de que la gerente llamara a emergencias al notar que un cliente “se parecía al buscado”, pese a que, según el reporte, solo eran visibles “sus cejas”.
Procesos abiertos y controversias judiciales
Mangione permanece recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Se declaró inocente tanto de los cargos estatales que contemplan penas de 25 años a cadena perpetua como de los federales, que incluyen la posibilidad de pena capital.
Ninguno de los dos juicios ha sido calendarizado. Además, mantiene un proceso pendiente en Pensilvania. Este año, un juez neoyorquino resolvió que las pruebas presentadas no acreditaban que el homicidio de Thompson, de 50 años, constituyera un acto terrorista.
En la audiencia de esta semana, el equipo legal del acusado busca suprimir los indicios encontrados en la mochila recuperada, incluyendo el arma, el cargador y escritos presuntamente elaborados por Mangione, donde habría detallado su razonamiento previo al ataque.
La defensa también pide invalidar cualquier declaración que el detenido hiciera entre su arresto el 9 de diciembre y su extradición el 19 de ese mes.
Un “fandom” que trasciende redes, mercancía y largas filas
Desde que se difundieron las primeras imágenes de Mangione, comenzaron a surgir cuentas, memes y mercancía que lo representaban como activista o incluso figura pop. Las redes se poblaron de velas con su imagen, camisetas de “Free Luigi” y referencias al personaje de Super Mario Bros.
Una campaña digital ha recaudado 1.4 millones de dólares con un aporte promedio de 15 dólares. Mangione ha recibido más de 6 mil cartas en prisión.
Decenas de jóvenes seguidoras han esperado horas en las bajas temperaturas madrugadoras para acceder a la sala donde se desarrolla la audiencia en Manhattan, muchas vestidas de verde en alusión al personaje del videojuego.
También se han registrado protestas en contra. En abril, el artista Scott Lo Baido llevó al tribunal una estatua denominada “Deep Fried Luigi”, con la que exigió públicamente la aplicación de la pena capital.
Con información de EFE
