Gerardo Fernández Noroña, senador de Morena, enfrentó este martes un inusual desaire cuando ningún medio de comunicación acudió a la conferencia que convocó en el Senado para aclarar sus críticas hacia Grecia Quiroz, alcaldesa suplente de Uruapan y viuda de Carlos Manzo.
El legislador morenista había acusado públicamente a Quiroz de asumir “una posición de ultraderecha fascista”, lo que generó cuestionamientos desde sectores oficiales y de derechos de las mujeres.
La polémica estalló luego de que, en plena conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, Noroña reiteró en el Pleno sus señalamientos hacia Quiroz, a quien atribuyó intenciones de contender por la gubernatura de Michoacán.
Ante esta situación, los medios cuestionaron a la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, quien de manera tibia llamó al senador a ejercer mayor responsabilidad discursiva.
“El llamado a él y a todos los hombres, de todos los partidos, es a tener mayor empatía, a reconstruir el sentido de las palabras sin que se deje de debatir”, señaló Hernández.
Durante su videotransmisión reciente, Noroña mencionó que Quiroz representa, según él, intereses alejados del movimiento al que pertenece e insistió en su postura desde el Senado.
“Sostengo que la alcaldesa de Uruapan, Quiroz, ha decidido asumir una posición de ultraderecha fascista y que se le ha despertado la ambición y que buscará la gubernatura de Michoacán”, afirmó el legislador.
El clima se tensó aún más cuando el senador acusó en redes sociales la existencia de una campaña mediática en su contra. En particular, rechazó versiones que involucran a sus compañeros Leonel Godoy y Raúl Morón en el asesinato de Carlos Manzo, crimen que permanece bajo investigación.
“Me parece infame que se accuse a mis compañeros Leonel Godoy Rangel y Raúl Morón del asesinato de Carlos Manzo”, sostuvo Noroña.
Para responder a las críticas, convocó a una conferencia en el Senado. Sin embargo, el salón permaneció vacío, hecho que el propio senador atribuyó a una estrategia deliberada.
“Caray, no se presenta uno solo, porque es una campaña insidiosa, de mala fe, que toma los señalamientos que sostengo”, afirmó.
El morenista negó haber emitido comentarios misóginos y aseguró que sus declaraciones obedecen a una postura estrictamente política.
“Se puede estar de acuerdo o no con mi comentario, pero no tiene un gramo, un miligramo, ni un suspiro de misoginia”, dijo.
En su intervención, también cuestionó la falta de posicionamientos públicos sobre otros casos recientes de violencia o acoso político, subrayando que su crítica fue tratada con un doble rasero.
El senador afirmó que continuará defendiendo su posición desde sus espacios habituales, aunque lamentó que no se le diera voz en un ejercicio institucional de aclaración.
