Del guion televisivo a la vida real: la tradición de regalar flores amarillas

Medios de comunicación también han documentado ejemplos concretos de la circulación del gesto de regalar flores amarillas en redes.

Cada 21 de septiembre, las redes sociales se llenan de imágenes y videos con flores amarillas, pero ¿por qué se da este fenómeno?

Esta práctica combina símbolos estacionales y referencias de la cultura popular, teniendo su origen según en la telenovela argentina Floricienta y su banda sonora, por lo que se ha convertido en una tendencia viral que se replica en varios países de América Latina y entre comunidades hispanas en el exterior.

El punto de partida cultural es la canción “Flores Amarillas”, interpretada por Florencia Bertotti y compuesta por María Cristina De Giacomi y Carlos Nilson.

Este tema formó parte de los discos y presentaciones de la producción, emitida por Canal 13 entre 2004 y 2005. La letra, que evoca el anhelo de recibir un ramo de flores amarillas, actuó como catalizador para que espectadores y, décadas después, usuarios de plataformas digitales recuperaran ese símbolo.

En la memoria colectiva de los fans se ubica un pasaje televisivo: en el episodio número 33 de la primera temporada, se muestra a la protagonista recibiendo un ramo de flores amarillas. Las reseñas posteriores atribuyen la acción a un miembro de la familia Fritzenwalden, aunque hay inconsistencias sobre si el donante fue Franco (Benjamín Rojas) o Federico (Juan Gil Navarro).

Al cotejar el reparto y las notas de archivo, se confirma que Franco es interpretado por Benjamín Rojas y Federico por Juan Gil Navarro. Así, las referencias culturales ligadas a la escena se vinculan claramente con la mitología popular de Floricienta, aunque algunos textos periodísticos la atribuyan de forma distinta.

El color amarillo, asociado a energía, optimismo y renovación, facilitó la conexión entre la escena televisiva y la estación. El gesto de obsequiar flores amarillas se relaciona tanto con la llegada de la primavera en el hemisferio sur como con el Día del Estudiante en Argentina, celebrado cada 21 de septiembre desde principios del siglo XX en homenaje a Domingo F. Sarmiento.

Sin embargo, la fecha del equinoccio varía. El inicio astronómico de la primavera en el hemisferio sur se marca con el equinoccio de septiembre, cuyo momento cambia año a año. Esa diferencia no impide que la costumbre popular fije simbólicamente el 21 como día de referencia.

La viralidad reciente proviene de la reapropiación en redes. TikTok, Instagram y otras plataformas han servido de altavoz para que el gesto —a veces con nostalgia, otras con humor o creatividad— se expanda más allá de Argentina.

Reportes indican que la práctica se observa en países como México, Chile y Perú, así como en comunidades en España y Estados Unidos. También tiene un impacto comercial en floristerías y emprendimientos que preparan ofertas estacionales.

Medios de comunicación también han documentado ejemplos concretos de la circulación del gesto en redes. Un video viral del año anterior muestra a un joven en un campo de girasoles regalando una flor a su pareja. En el pie del material, el autor incluyó la frase “El que no es detallista es porque no quiere”, que circuló como lema humorístico.

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