Una manifestación convocada por jóvenes y colectivos sociales contra el Gobierno y el Congreso de Perú derivó este sábado en enfrentamientos con la Policía Nacional en el centro histórico de Lima, donde se registraron varios heridos y al menos un detenido.
De acuerdo con los reportes iniciales, la concentración comenzó en la Plaza San Martín con alrededor de un centenar de personas, mientras un fuerte cordón policial impedía el ingreso de más manifestantes.
La tensión aumentó cuando un grupo intentó avanzar hacia el Palacio de Gobierno y el Congreso, lo que desencadenó los primeros choques.
La protesta continuó en la avenida Abancay, donde se produjeron incendios de mobiliario urbano y se emplearon gases lacrimógenos. En este punto se reportaron heridos por disparos de perdigones y golpes de agentes. Entre los afectados estuvieron una reportera y un camarógrafo del medio Exitosa.
“Recibieron varios disparos de perdigones por parte de agentes mientras informaban sobre la protesta”, denunció en directo la televisora.
La Asociación Nacional de Periodistas (ANP) confirmó el ataque y precisó que ambos comunicadores fueron trasladados al Hospital Rebagliati para ser atendidos por sus lesiones.
A su vez, brigadistas de salud voluntarios señalaron a medios locales que había más personas heridas por el uso de perdigones y por agresiones físicas. Paralelamente, en redes sociales circularon imágenes de un incendio en la Corte Superior de Justicia de Lima, ubicada también sobre la avenida Abancay.
Por su parte, la Policía Nacional informó en la red social X que detuvo a un hombre de 29 años al que se le incautó material explosivo. Según la institución, será investigado por la presunta comisión del delito contra la seguridad pública.
La movilización fue organizada por colectivos como Generación Z bajo el lema “El pueblo se levanta, día del despertar peruano”. En la Plaza San Martín se desplegó una pancarta con la consigna “Fujimorismo nunca más”, mientras otros carteles mostraban frases como “Dina asesina” y “Todos fuera”.
La diversidad de consignas reflejó múltiples demandas: rechazo a la reforma del sistema de pensiones, cuestionamientos a leyes impulsadas por el Congreso, denuncias por el incremento del crimen organizado y exigencia de justicia por las 49 muertes ocurridas en las protestas de finales de 2022 e inicios de 2023.
Además, jóvenes portaron banderas inspiradas en el manga One Piece, un emblema ya visto en manifestaciones de países como Nepal, Francia e Indonesia, que en esta ocasión fue retomado como símbolo de resistencia en Perú.
La jornada concluyó con un saldo de heridos, un detenido y nuevas expresiones de rechazo hacia la presidente Dina Boluarte, los ministros y el Congreso, señalados por los manifestantes como responsables de la crisis política y social.
Con información de EFE
