Enrique Chiu, artista y activista reconocido por impulsar el Mural de la Hermandad, manifestó su desacuerdo con la decisión del gobierno de Estados Unidos de pintar de negro el muro fronterizo en su totalidad, lo que generó cuestionamientos desde el ámbito cultural y social en México.
Por esta razón, Chiu convocó a la comunidad binacional a responder con arte y participación ciudadana.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Interior estadounidense, la medida obedece a una directriz presidencial que busca hacer más difícil el cruce no autorizado al incrementar la temperatura del acero durante el día.

No obstante, especialistas advirtieron en años previos que el efecto de absorción térmica es mínimo y con resultados inciertos como disuasivo, además de plantear dudas sobre su costo-beneficio.
En ese contexto, Chiu afirmó que reducir la discusión a un cambio de color carece de lógica y humanidad frente a la realidad migratoria.
“Decir que una capa de pintura negra impedirá que la gente cruce es absurdo. La mayoría de las personas cruza de noche o en condiciones donde el calor del día ya no es factor. Este muro no se resolverá con más oscuridad; se transforma con humanidad, color y diálogo,” señaló.

El artista recordó que desde 2016 coordina el proyecto binacional Mural de la Hermandad, en el que más de 7,500 personas —entre artistas, familias, niños, migrantes y voluntarios— han contribuido a transformar kilómetros del muro en un espacio de encuentro y unión.
En ese marco, cuestionó que la medida estadounidense represente una respuesta adecuada frente a la crisis migratoria.
“Más que una ‘solución’, pintar el muro de negro es otra forma de crueldad contra quienes huyen de la violencia, el hambre o los desastres. El arte no hiere: sana,” expresó.
Asimismo, sostuvo que la comunidad artística y ciudadana continuará interviniendo el muro como un símbolo de esperanza, sin importar las disposiciones oficiales.
“Si el gobierno insiste en convertir ese muro en una superficie negra, nosotros seguiremos convirtiéndolo en lienzo: con color, fe, prosperidad y esperanza, como lo hemos hecho en el Mural de la Hermandad junto a miles de manos de ambos lados de la frontera,” añadió.

A su vez, subrayó que los murales y las brigadas culturales han demostrado su capacidad para activar espacios públicos, reducir estigmas y fortalecer la solidaridad en comunidades fronterizas, albergues de migrantes, escuelas y hospitales.
Por ello, convocó a organizaciones, instituciones y ciudadanía a ampliar las jornadas de pintura y talleres colectivos en distintas ciudades fronterizas.

Sobre Enrique Chiu
Artista plástico, activista y promotor de cultura de paz, Enrique Chiu ha centrado su trayectoria en visibilizar el fenómeno migratorio mediante intervenciones artísticas en la frontera México–Estados Unidos.
Desde 2016 dirige el proyecto Mural de la Hermandad, una iniciativa comunitaria que ha reunido a más de 7,500 participantes.
La obra comenzó el día de las elecciones presidenciales de 2016 y se ha consolidado como una plataforma binacional que promueve empatía y solidaridad. Con el tiempo, el proyecto se expandió y se replicó en otras ciudades y países como Egipto, Guatemala y Berlín.
Además, dio origen a una exposición itinerante de pinturas, fotografías y al documental This Side Has Dreams Too, presentado en foros internacionales en la Ciudad de México, Abu Dhabi y El Cairo, en colaboración con embajadas.

En paralelo, Chiu impulsó la creación de la Fundación Internacional Enrique Chiu por una niñez con futuro A.C., organización que, hasta mayo de 2025, ha contribuido a la realización de más 400 murales con causa.
Su trabajo combina arte y activismo social, con un énfasis en derechos humanos, migración, infancia y cohesión comunitaria, buscando transformar con color y participación espacios marcados por la división.
