La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, advirtió que una eventual irrupción del Gobierno de Perú en la Embajada de México en Lima constituiría una violación a las normas internacionales, luego de que autoridades peruanas amagaron con ingresar a la sede diplomática donde se otorgó asilo a la ex primera ministra Betssy Chávez.
El pronunciamiento ocurrió desde Palacio Nacional, donde la mandataria llamó a mantener el diálogo pese a las diferencias bilaterales.
Durante su conferencia matutina de este lunes, Sheinbaum se refirió a las declaraciones del presidente de facto peruano, José Jerí, quien ha planteado la posibilidad de intervenir la Embajada mexicana.
La mandataria recordó que Perú rompió relaciones diplomáticas con México tras el asilo concedido a Chávez, quien formó parte del gobierno del expresidente Pedro Castillo.
La presidenta subrayó que cualquier acción contra la sede diplomática constituiría una vulneración grave al Derecho Internacional y al derecho de asilo, figura reconocida en tratados y acuerdos multilaterales.
“Violaría todas las leyes internacionales”, afirmó Sheinbaum.
Según la mandataria, el precedente más reciente de una intervención irregular ocurrió en Ecuador, cuando autoridades irrumpieron en la Embajada mexicana en Quito en abril de 2024. Aquello derivó en una condena internacional y en la ruptura de relaciones entre ambos países.
“El asunto es si se comete una irregularidad internacional, una violación a la soberanía […] El derecho de asilo […] es un derecho reconocido por las leyes internacionales de derechos humanos”, señaló.
La jefa del Estado mexicano insistió en que, aun cuando existan desacuerdos entre gobiernos, debe prevalecer la vía diplomática.
“El diálogo siempre es lo mejor […] Ellos tomaron la decisión de romper las relaciones con México, pero una intervención en la embajada estaría fuera de toda norma”, dijo.
Especialistas en Derecho Internacional consultados señalan que la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas prohíbe estrictamente que autoridades de un país ingresen sin autorización a instalaciones diplomáticas extranjeras, consideradas inviolables.
Una irrupción podría desencadenar sanciones, denuncias ante tribunales internacionales y profundizar el aislamiento del Gobierno peruano.
Por ahora, México mantiene su postura de defensa jurídica del asilo otorgado y reiteró que cualquier acción fuera del marco legal internacional sería respondida a través de los canales institucionales correspondientes.
