La elección del cardenal estadounidense Robert Francis Prevost como nuevo papa, bajo el nombre de León XIV, ha despertado un inusual interés en el papel de la inteligencia artificial (IA) generativa, después de que algunas de estas plataformas mencionaran su nombre minutos antes del anuncio oficial.
La situación cobró notoriedad en España, donde el periodista Rafa Panadero, durante la emisión del programa “La ventana” de la cadena SER, preguntó a ChatGPT quién podría ser el próximo papa. La respuesta que recibió fue “Robert Francis Prevost”, lo que provocó asombro en el estudio al confirmarse, minutos después, su elección como nuevo líder de la Iglesia católica.
Un hecho similar ocurrió en Argentina, donde el diario El Sol de Mendoza consultó a la misma herramienta de IA. Según reportó el medio, la respuesta ya señalaba a Prevost como el elegido, y mostraron una captura de pantalla como evidencia de que la predicción se hizo antes del anuncio desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
También El Economista realizó una prueba comparable y publicó el nombre del nuevo pontífice antes de que se conociera oficialmente.
Sin embargo, especialistas han advertido que este tipo de aciertos no pueden considerarse verdaderas predicciones. Explican que la IA generativa, como ChatGPT, Grok, Gemini, Perplexity o DeepSeek, no tiene acceso en tiempo real a información confidencial ni a procesos privados como el cónclave. Su funcionamiento se basa en el análisis de grandes volúmenes de datos públicos disponibles en internet, incluyendo artículos de prensa, libros, blogs y foros.
En los días previos a la elección, numerosos medios internacionales incluyeron a Prevost en sus listas de posibles sucesores de Pedro, junto a otros candidatos como el cardenal filipino Luis Antonio Tagle o el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin. Esa información alimentó los modelos de IA, que construyen sus respuestas priorizando los nombres más frecuentemente mencionados y valorados en fuentes relevantes.
Desde el entorno tecnológico, la respuesta oficial al ser consultado ChatGPT sobre si predijo correctamente al nuevo papa fue la siguiente: “No, ChatGPT no logró predecir con precisión quién sería el nuevo papa. El 8 de mayo de 2025, el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost fue elegido como el 267.º pontífice, adoptando el nombre de León XIV”.
El fenómeno, aunque llamativo, responde al funcionamiento esperado de la IA generativa. Su capacidad para generar contenido nuevo a partir de patrones existentes no implica una predicción sobrenatural, sino el resultado lógico de cruzar y procesar datos previamente accesibles.
En redes sociales, el episodio ha generado tanto entusiasmo como escepticismo, aunque los expertos coinciden en que se trata más de una coincidencia estadística que de una predicción verificada.
Con información de EFE
