El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que prevé reunirse con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, antes de que termine 2026, en un intento por reactivar el diálogo con Pyongyang en medio de las tensiones por su creciente arsenal nuclear.
El mandatario confirmó su intención durante un intercambio con periodistas en la Casa Blanca, aunque no precisó cuándo ni dónde se produciría el encuentro. De concretarse, sería la cuarta reunión cara a cara entre ambos líderes y la primera desde el regreso de Trump a la Presidencia estadounidense.
Al ser cuestionado sobre si esperaba reunirse con Kim hacia finales de año, Trump respondió afirmativamente.
“Sí, lo haré”, afirmó Trump.
La declaración se produjo después de que The Wall Street Journal reportara que Trump está presionando a sus asesores para organizar una nueva reunión con Kim durante el otoño.
Una posibilidad analizada sería aprovechar el viaje del mandatario a China para la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), programada para noviembre en Shenzhen.
Hasta ahora no se ha anunciado oficialmente una fecha para una eventual cumbre bilateral. Además, Trump también volvió a destacar la relación personal que mantiene con el dirigente norcoreano.
“Me llevo muy bien con él”, aseguró el presidente estadounidense.
Trump pone el foco en el arsenal nuclear
Durante sus declaraciones, Trump afirmó que Corea del Norte posee 57 armas nucleares, una cifra inusualmente específica para un presidente estadounidense.
“Él tiene 57 armas nucleares muy poderosas. Nunca se debió permitir que eso sucediera”, señaló Trump.
La estimación del mandatario se aproxima a los cálculos independientes disponibles. El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) estimó en junio que Corea del Norte podría haber ensamblado alrededor de 60 ojivas nucleares y contar con suficiente material fisible para fabricar al menos 30 adicionales.
El posible acercamiento ocurre además después de que Trump ordenara reducir de manera significativa los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur.
Las maniobras Ulchi Freedom Shield comenzaron el 17 de agosto y estaban previstas originalmente hasta el 27, con la participación de unos 18 mil militares surcoreanos. Pyongyang considera desde hace años estos ejercicios como una amenaza contra su territorio.
Pyongyang niega contactos recientes
Horas antes de las declaraciones de Trump, Kim Yo-jong, hermana de Kim Jong-un y una de las figuras de mayor influencia del Gobierno norcoreano, afirmó que desconocía la existencia de comunicaciones recientes entre los dirigentes.
“Respecto a las recientes noticias de Washington sobre comunicación entre los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos, no tengo conocimiento alguno”, señaló Kim Yo-jong.
Sin embargo, sostuvo que Kim conserva buenos recuerdos de Trump y calificó como “excelente” la relación personal entre ambos dirigentes, pese a las diferencias que persisten entre Washington y Pyongyang.
Trump y Kim protagonizaron un acercamiento diplomático sin precedentes durante el primer mandato del republicano. Se reunieron por primera vez en Singapur el 12 de junio de 2018, donde suscribieron una declaración que incluyó el compromiso norcoreano de trabajar hacia la desnuclearización de la península.
Ambos volvieron a encontrarse en Hanói, Vietnam, en febrero de 2019, pero la cumbre terminó sin un acuerdo sobre el desmantelamiento del programa nuclear norcoreano y el levantamiento de sanciones. Cuatro meses después volvieron a verse en la Zona Desmilitarizada que separa las dos Coreas.
Desde entonces, Corea del Norte ha continuado desarrollando sus capacidades nucleares y de misiles. El SIPRI estima que el país aceleró durante 2025 la producción de material fisible y continuó probando nuevos sistemas, incluido el misil balístico intercontinental de combustible sólido Hwasong-20.
Una eventual cuarta reunión colocaría nuevamente el programa nuclear norcoreano en el centro de la relación entre Washington y Pyongyang.
Por ahora, la Casa Blanca no ha anunciado una fecha ni una sede para el encuentro, mientras tampoco existe confirmación pública de Corea del Norte de que Kim haya aceptado reunirse con Trump.
Con información de EFE
