Al menos 18 personas murieron y 76 resultaron heridas durante la nueva ola de ataques de Estados Unidos contra Irán, que alcanzó distintas zonas del país y dejó víctimas durante una boda en la provincia sureña de Hormozgan, de acuerdo con autoridades iraníes.
Los ataques, realizados el martes 1 de septiembre, constituyeron la segunda ofensiva estadounidense contra territorio iraní en 48 horas y provocaron una nueva respuesta de Teherán contra instalaciones utilizadas por fuerzas estadounidenses en varios países de Medio Oriente.
Uno de los proyectiles alcanzó una vivienda donde varias familias participaban en una boda en Kuhestak, localidad del condado de Sirik, en Hormozgan. Los reportes iraníes más recientes situaron el balance en al menos cinco muertos y 68 heridos, entre ellos mujeres y niños.
Imágenes difundidas por la Media Luna Roja iraní mostraron daños en el inmueble y menores recibiendo atención médica en un hospital de Sirik.
Además, siete personas murieron y otras ocho resultaron heridas en ataques contra tres puntos de la provincia de Juzestán, según informó el vicegobernador provincial para asuntos de seguridad, Valiollah Hayati.
Por su parte, medios iraníes informaron de la muerte de cuatro integrantes de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria en Kermanshah y de tres miembros de la milicia Basij en ataques contra la isla de Lavan.
Irán condena ataque que alcanzó una boda
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, condenó el impacto contra la vivienda en Kuhestak y calificó la acción como una “atrocidad”.
“Más peligroso que la propia bomba es la normalización de los bombardeos; y más peligroso que el silencio es la conversión del silencio en legitimidad”, afirmó Baghaei.
El funcionario agregó que Irán responderá ante los ataques y comparó lo ocurrido en Kuhestak con bombardeos registrados durante etapas anteriores del conflicto.
“Irán responderá con firmeza a estos crímenes salvajes”, señaló el portavoz.
Baghaei también recordó el bombardeo registrado en febrero contra una escuela en Minab, en el sur de Irán, y sostuvo que las víctimas civiles muestran, desde la perspectiva de Teherán, el costo humano de la ofensiva estadounidense.
The United States’ catalogue of atrocities against the nation of Iran is now complete: a residential home in Kuhestak, #Sirik, was brutally attacked tonight while families were celebrating a wedding. More than 50 innocent men, women and children were martyred or wounded.
— Esmaeil Baqaei (@IRIMFA_SPOX) September 1, 2026
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Estados Unidos confirmó haber realizado una nueva serie de ataques contra Irán, aunque el Comando Central estadounidense (CENTCOM) señaló que los objetivos fueron instalaciones militares de la Guardia Revolucionaria.
De acuerdo con CENTCOM, fueron atacados sistemas de defensa aérea y radares, activos marítimos, instalaciones, capacidades para colocar minas y centros de comunicaciones. Washington justificó la operación como respuesta a recientes intentos iraníes de atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz y personal militar estadounidense desplegado en la región.
El mando estadounidense indicó además que más de 50 mil militares de Estados Unidos permanecen desplegados en Medio Oriente.
Irán responde contra posiciones estadounidenses
Tras los bombardeos, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones vinculadas con fuerzas estadounidenses en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak, ampliando nuevamente el intercambio de ataques en la región.
La Guardia Revolucionaria afirmó haber atacado instalaciones estadounidenses en Erbil, al norte de Irak, así como objetivos militares en Jordania, Baréin y Kuwait.
En Jordania, las Fuerzas Armadas informaron que sus sistemas de defensa interceptaron 10 de los 13 misiles iraníes que ingresaron a su espacio aéreo, mientras los tres restantes cayeron en zonas despobladas sin provocar víctimas. Kuwait también informó haber enfrentado misiles y drones iraníes.
Hasta el momento no existe confirmación independiente de varios de los daños que Irán aseguró haber causado a instalaciones estadounidenses.
Escala nuevamente disputa por el estrecho de Ormuz
La nueva ofensiva ocurre en medio de la disputa entre Washington y Teherán por el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de petróleo y gas que se ha convertido en uno de los principales puntos de presión desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Estados Unidos había atacado el domingo lanzadores iraníes en la isla de Larak, en la primera operación estadounidense conocida dentro de Irán en aproximadamente un mes. Dos días después, Washington amplió los ataques contra instalaciones de la Guardia Revolucionaria.
El conflicto también mantiene bajo presión el transporte energético. Aunque parte del tránsito petrolero se ha restablecido, los movimientos a través de Ormuz continúan expuestos a interrupciones por los enfrentamientos y la presencia de minas.
Washington y Teherán mantienen posiciones enfrentadas sobre el futuro del estrecho y las condiciones para reducir las hostilidades, mientras los ataques de esta semana representan el mayor intercambio militar entre ambos países en más de un mes.
