La Administración de Donald Trump se ha posicionado como el principal respaldo internacional del presidente salvadoreño Nayib Bukele, avalando la reforma que habilita la reelección presidencial indefinida y restando peso a las denuncias de organismos internacionales sobre violaciones a derechos humanos en El Salvador.
De acuerdo con organizaciones sociales, el acercamiento entre ambas administraciones se consolidó tras un acuerdo para deportar a más de 200 venezolanos desde Estados Unidos y encarcelarlos en El Salvador bajo la acusación de pertenecer a la banda criminal Tren de Aragua.
“En este escenario se ubican dos Estados actuando de forma coordinada para cometer graves violaciones a los derechos humanos, en desprecio de la dignidad de las personas”, señaló la organización Cristosal.
Un vínculo marcado por tensiones previas
Antes del regreso de Trump al poder, la relación con la Administración de Joe Biden atravesó momentos de fricción, luego de que Washington incluyera a funcionarios cercanos a Bukele en listas de “actores corruptos y antidemocráticos” y criticara la decisión de la Sala de lo Constitucional que habilitó la reelección inmediata en 2021.
En medio de ese distanciamiento, Bukele llegó a rechazar públicamente la política exterior de la Casa Blanca.
“Por favor, mantengan alejada su ‘democracia’ de nuestro país”, publicó el mandatario en X en respuesta a Juan González, entonces asesor del Gobierno de Biden para Latinoamérica.
El cambio de tono se produjo con la llegada del embajador William Duncan en febrero de 2023, a quien Bukele atribuyó la mejora en el vínculo bilateral.
“Yo sinceramente no tenía mucha expectativa de lo que podía hacerse; de ahí en adelante empezamos a hacer, a solicitud de él (Duncan), pequeñas cosas que fueron arreglando la relación (con EE.UU.), y fue gracias al embajador Duncan”, afirmó en julio, al condecorar al diplomático al concluir su misión en El Salvador.
Washington desestima denuncias de abusos
El más reciente informe de derechos humanos publicado por el Departamento de Estado bajo la gestión de Trump contrastó con el de 2023, elaborado durante la Administración de Biden. El documento actual concluyó que no hubo violaciones significativas en El Salvador.
“No hubo informes creíbles de violaciones significativas de los derechos humanos”, indicó el reporte oficial.
En contraste, defensores de derechos humanos advirtieron que esta visión ignora hechos documentados.
“El caso de El Salvador es un aliado en violaciones a derechos humanos no solo contra el periodismo crítico y defensores de derechos humanos salvadoreños, sino también contra personas migrantes de otras nacionalidades, como más de 250 migrantes venezolanos víctimas de malos tratos, torturas e incluso agresiones sexuales en cárceles salvadoreñas”, afirmó Celia Medrano.
A su vez, cuestionó que la política de Washington priorice intereses estratégicos.
“No es realmente importante si se violan derechos humanos en un país, sino que es más importante si el gobierno del país que se evalúa responde a los intereses de Estados Unidos o no”, subrayó.
Respaldo a la reelección indefinida
El 5 de agosto, el Departamento de Estado manifestó su apoyo a la reforma constitucional aprobada de manera expedita por el Congreso salvadoreño, dominado por el oficialismo, que habilita la reelección indefinida de Bukele.
“La Asamblea Legislativa de El Salvador fue elegida democráticamente para promover los intereses y las políticas de sus electores. La decisión de realizar cambios constitucionales es suya. Les corresponde decidir cómo debe gobernarse su país”, declaró un portavoz del Departamento de Estado.
En ese mismo mensaje, el funcionario rechazó equiparar la situación salvadoreña con otros regímenes de la región.
No obstante, organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, junto con sectores de la oposición salvadoreña, criticaron la reforma, advirtiendo que pone en riesgo la institucionalidad democrática y favorece la permanencia de Bukele en el poder, comparando la situación con Nicaragua o Venezuela.
Con información de EFE
