El Gobierno del Estado entregó a la ciudadanía la rehabilitación integral del Arco de la Independencia, uno de los monumentos más representativos de la capital regiomontana, luego de seis meses de trabajos especializados para reforzar su estructura y preservar sus elementos históricos.
De acuerdo con las autoridades estatales, la obra —erigida originalmente en 1910 por el entonces gobernador Bernardo Reyes en el cruce de las antiguas calzadas Unión y Progreso, hoy Madero y Pino Suárez— requirió una inversión cercana a los 20 millones de pesos.
Esta cifra forma parte de los casi 60 millones que el actual gobierno destinó a proyectos de conservación patrimonial a través del Fideicomiso de Patrimonio Cultural (Fidecultural).
Durante la ceremonia de entrega, el gobernador Samuel García señaló que el proyecto busca ser un referente para la conservación de la memoria histórica de Nuevo León y aseguró que los trabajos realizados reflejan la visión de su administración.
“Quiero felicitar a los responsables de la restauración, les quedó como nuevo este arco y este es el mensaje que le quiero dar a todo Nuevo León este domingo: Nuevo León tiene todo para ponerse nuevo”, expresó el mandatario.
El titular del Ejecutivo estatal también destacó los avances alcanzados en distintos rubros durante su gestión y reiteró su expectativa de que la entidad logre posicionarse en el ámbito cultural.
“Este año 2025 hemos sido primer lugar en todos los temas: seguridad, reducción de pobreza, economía, empleo, y no tengo duda de que muy pronto también seremos primer lugar en cultura”, aseguró.
Por su parte, la secretaria de Cultura, Melissa Segura Guerrero, subrayó que la restauración del monumento no se limita a un proceso técnico, sino que constituye una acción para preservar la identidad social de la entidad.
“El patrimonio no se limita a edificios, objetos o monumentos, es también la memoria colectiva, las costumbres, los valores y los símbolos que forman parte de nuestra historia”, indicó la funcionaria.
A su vez, la titular de Cultura agregó que esta intervención forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la relación entre la ciudadanía y su herencia cultural.
“En este sentido, la restauración de este monumento y la inversión histórica realizada en este eje estratégico son un ejemplo tangible del compromiso con nuestro patrimonio; son acciones que fortalecen el vínculo entre la comunidad y sus raíces, un gesto que demuestra respeto hacia la historia que nos ha forjado como sociedad”, puntualizó.
El Arco de la Independencia, construido en cantera rosa y con una altura de 25 metros, cuenta con placas de mármol y elementos escultóricos como la Alegoría de la Libertad y cuatro águilas devorando serpientes de cobre.
Según especialistas en patrimonio cultural, el paso del tiempo, la contaminación y la exposición ambiental provocaron deterioros como fracturas, corrosión, pérdida de cohesión en la piedra y ornamentos incompletos, lo que hizo necesaria la intervención.
La restauración concluyó con un espectáculo de luces y proyecciones en la zona centro de Monterrey, organizado por la Secretaría de Cultura, donde se presentó un recuento histórico del monumento.
Al acto acudieron autoridades estatales, municipales y representantes de distintos sectores, entre ellos Daniel Acosta Fregoso, coordinador del Gabinete de Igualdad para Todas las Personas y secretario de Participación Ciudadana; Luis Donaldo Colosio Riojas, senador de la República; y Carmen Junco, presidenta de la Comisión de Cultura del Consejo Nuevo León y vocal ciudadana del Fidecultural.
