La Cámara de Diputados mantendrá para 2026 un aumento en la remuneración anual de sus integrantes, pese al contexto de alza en impuestos y deuda pública aprobado en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).
De acuerdo con el dictamen avalado por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, cada legislador federal pasará de percibir 1 millón 193 mil 485 pesos netos en 2025 a 1 millón 307 mil 228 pesos en 2026, lo que representa un incremento de 113 mil 743 pesos por persona.
El documento oficial establece que la percepción bruta anual de los diputados será de 1 millón 710 mil 887 pesos, una cifra superior en más de 160 mil pesos respecto al ejercicio anterior. La remuneración se compone de 1 millón 326 mil 944 pesos en percepciones ordinarias y 383 mil 943 pesos en prestaciones.
Entre los conceptos que integran el aumento se incluye un ajuste de 62 mil pesos en el sueldo base, el crecimiento del aguinaldo de 46 mil 808 a 110 mil 297 pesos, y la incorporación de un seguro de vida institucional de aproximadamente 60 mil pesos.
A su vez, la prestación relacionada con el Impuesto sobre la Renta (ISR) registrará un incremento de 64 mil 587 a 67 mil 785 pesos, bajo el argumento de “compensar” el gravamen aplicado al aguinaldo.
De acuerdo con el dictamen de la Comisión de Presupuesto, el monto neto considerado ya incluye una retención del ISR de 403 mil 654 pesos, lo que implica una carga tributaria superior a la del ejercicio 2025, cuando el descuento fue de 380 mil 283 pesos.
A pesar de los discursos de austeridad emitidos por el gobierno federal, el documento confirma que la propuesta económica de 2026 replica la presentada el 8 de septiembre por la entonces titular del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, sin modificaciones en los montos globales ni en los recortes previstos para el Poder Judicial, el Instituto Nacional Electoral (INE) o el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Por su parte, la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública sostuvo que los recursos liberados por ajustes a diversos programas y dependencias “se destinarán a compensar reducciones en sectores prioritarios como universidades, cultura y seguridad”.
Sin embargo, el primer beneficiario del nuevo dictamen resulta ser la propia Cámara de Diputados, que asegura para sus miembros una mejora integral en sus percepciones.
En contraste, el aumento ocurre en un entorno donde alrededor del 40 por ciento de los trabajadores en México percibe el salario mínimo, equivalente a unos 8 mil 500 pesos mensuales, y mientras el Congreso aprobó nuevos incrementos en impuestos a bebidas azucaradas, cigarros, videojuegos y productos de consumo básico.
De acuerdo con datos del propio Presupuesto de Egresos, la deuda pública nacional superará los 20 billones de pesos en 2026, equivalente a cerca de 150 mil pesos por ciudadano. En este contexto, la remuneración de los legisladores se mantiene como una de las más altas dentro del servicio público.
El dictamen aún puede ser modificado en el pleno de la Cámara de Diputados antes de su aprobación definitiva; sin embargo, hasta el momento no se han emitido señales de que los legisladores pretendan ajustar su incremento.
