El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respaldó este viernes 9 de octubre la renovación de las instituciones electorales y judiciales de Venezuela durante una reunión con la dirigente opositora Dinorah Figuera en Washington.
El encuentro buscó fortalecer las negociaciones con el chavismo antes de su próxima ronda, prevista para el 14 de octubre.
La agenda contempla cambios en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), considerados fundamentales para establecer garantías políticas y organizar futuras elecciones. Sin embargo, hasta ahora no existe una fecha anunciada para los comicios.
Rubio sostuvo que el objetivo de Washington va más allá de celebrar una votación y requiere construir instituciones capaces de sostener un sistema democrático.
“Nuestro deseo para Venezuela no es simplemente que haya elecciones —las elecciones, por supuesto, son muy importantes—, sino que haya una democracia, una democracia duradera”, afirmó Rubio.
El funcionario reiteró que la Administración del presidente estadounidense Donald Trump mantendrá su respaldo al proceso de negociación y llamó a incorporar a los distintos sectores políticos venezolanos.
Figuera plantea renovar el CNE y el Tribunal Supremo
Tras reunirse con Rubio, Figuera, quien presidió la Asamblea Nacional venezolana elegida en 2015, explicó que la delegación opositora trabaja en una hoja de ruta para restablecer el funcionamiento de las instituciones y recuperar las garantías políticas y civiles.
“Estamos comprometidos con la reinstitucionalización de los poderes públicos, el Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo Nacional Electoral, llevar al país a un proceso de garantías políticas y civiles y generar un espacio para el reencuentro y para la reconciliación”, afirmó Figuera.
La dirigente señaló que el calendario electoral deberá definirse después de avanzar en la reorganización del CNE, organismo responsable de administrar los procesos de votación.
También destacó el acompañamiento de Estados Unidos y manifestó que las conversaciones ofrecen una oportunidad para alcanzar acuerdos entre sectores políticos enfrentados.
Las negociaciones comenzaron en agosto y reúnen a una delegación opositora encabezada por Figuera y representantes del oficialismo, entre ellos Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Washington reconoce avances, pero persisten detenciones
Las primeras rondas de negociación permitieron abordar la reorganización del sistema judicial, la excarcelación de presos políticos y la recuperación de espacios para medios de comunicación.
El Gobierno estadounidense destacó la liberación de más de mil 200 personas consideradas presos políticos, además de medidas relacionadas con restricciones informativas y la revisión de disposiciones legales utilizadas contra opositores.
Sin embargo, la organización venezolana de derechos humanos Foro Penal reporta que alrededor de 300 personas permanecen detenidas arbitrariamente, lo que evidencia asuntos pendientes en materia de libertades civiles.
El respaldo de Washington también ocurre en un contexto de cuestionamientos sobre la representación de los distintos sectores opositores.
María Corina Machado, dirigente opositora y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, permanece fuera de Venezuela y no participa en la mesa encabezada por Figuera.
Machado defendió la celebración de elecciones presidenciales en julio de 2027, mientras que Rubio evitó establecer un plazo concreto para convocarlas.
Negociaciones avanzan bajo mediación estadounidense
La participación de Washington adquirió mayor relevancia después de la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, en la que fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Tras esos acontecimientos, Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada de Venezuela y el Gobierno estadounidense impulsó contactos entre representantes del oficialismo y un sector de la oposición.
Juan Miguel Matheus, diputado opositor venezolano e integrante del equipo negociador, explicó que el Departamento de Estado estableció las condiciones generales del proceso.
“Los términos han sido definidos por el Departamento de Estado”, señaló Matheus.
En una entrevista publicada el 8 de octubre, el legislador atribuyó a las negociaciones avances en propuestas de reorganización judicial y recuperación de derechos políticos.
El acercamiento también coincide con acuerdos económicos entre Washington y Caracas, particularmente en el sector petrolero, que provocaron críticas de sectores opositores sobre las prioridades estadounidenses en la transición.
Próxima ronda comenzará el 14 de octubre
La tercera ronda de conversaciones está prevista para el 14 de octubre en Caracas, con la reforma electoral y la reorganización de las instituciones judiciales entre los principales asuntos pendientes.
La discusión sobre el CNE cobra especial relevancia después de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuando el organismo proclamó vencedor a Maduro sin publicar las actas electorales desglosadas.
La oposición rechazó esos resultados y sostuvo que Edmundo González Urrutia, candidato respaldado por Machado, obtuvo la victoria.
Figuera indicó que la definición de un nuevo calendario electoral dependerá de las garantías institucionales que puedan establecerse durante las siguientes negociaciones.
