El líder espiritual tibetano, el dalái lama, expresó este jueves sus condolencias por las víctimas de la devastadora riada que golpeó la frontera entre Nepal y el Tíbet, donde más de 360 personas fallecieron y alrededor de 1,400 permanecen desaparecidas tras el colapso de un glaciar en el Himalaya.
El desastre ocurrió el miércoles en la región que separa el distrito nepalí de Rasuwa del condado tibetano de Gyirong, en China, donde una avalancha de hielo, rocas y lodo desencadenó una violenta corriente que arrasó viviendas, puentes, carreteras y otras infraestructuras.
El dalái lama manifestó su solidaridad con las familias afectadas mediante un comunicado difundido desde su residencia en Dharamsala, India.
“Rezo por todos los que han perdido la vida y ofrezco mi más sentido pésame a los familiares y a todos los afectados por esta tragedia”, expresó el líder espiritual.
Colapso glaciar desató la catástrofe
Las investigaciones apuntan a que una enorme masa de hielo y roca se desprendió de un glaciar situado a unos 5,200 metros de altitud y descendió aproximadamente 1,200 metros hacia el valle.
La avalancha alcanzó el río Lhende, donde los escombros formaron temporalmente una presa natural. Al ceder, liberó una corriente de agua, lodo y rocas que avanzó con fuerza hacia las comunidades situadas río abajo.
El Servicio Geológico de Estados Unidos detectó inicialmente una señal sísmica en la zona, aunque posteriormente determinó que fue generada por el propio deslizamiento y no por un terremoto.
La corriente destruyó al menos 19 puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras, lo que ha complicado el acceso de los equipos de emergencia a algunas de las áreas más afectadas.
Dalái lama pide analizar las causas
El líder espiritual recordó que la región sufrió anteriormente desastres similares y planteó la necesidad de estudiar los factores que podrían estar detrás de estos fenómenos.
“Estos son sin duda síntomas de una causa subyacente más profunda, ya sea el cambio climático u otros factores”, señaló.
El dalái lama también pidió adoptar medidas que permitan reducir el riesgo de nuevas tragedias en la región.
“Espero que se tomen las medidas de seguimiento adecuadas, siempre que sea posible, para garantizar que tales desastres no se repitan”, añadió.
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas señaló que el río Lhende Khola ha sufrido dos inundaciones en los últimos 14 meses y atribuyó la actual a una avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar.
Especialistas advirtieron que el aumento de las temperaturas en el Himalaya favorece el retroceso y la inestabilidad de los glaciares, aunque las autoridades continúan investigando las circunstancias específicas que desencadenaron este desastre.
Cientos de personas siguen desaparecidas
Las labores de búsqueda continúan a ambos lados de la frontera. En el Tíbet, las autoridades chinas reportaron 558 personas desaparecidas, entre ellas unos 260 extranjeros, debido a que la región es utilizada por turistas y peregrinos que se desplazan hacia el monte Kailash.
En Nepal, miles de integrantes del Ejército, policías y equipos de emergencia participan en los operativos apoyados por helicópteros, drones y perros entrenados.
Las tareas se han visto obstaculizadas por carreteras destruidas, grandes acumulaciones de lodo, altos niveles de los ríos y el riesgo de nuevas lluvias.
El presidente de China, Xi Jinping, ordenó intensificar la búsqueda de desaparecidos y reforzar los sistemas de vigilancia y alerta ante posibles nuevos desastres.
Las autoridades también mantienen bajo observación una acumulación de agua represada por escombros río arriba en Gyirong ante el riesgo de que pueda provocar otra inundación.
Dalái lama permanece en el exilio desde 1959
El dalái lama vive en India desde 1959, cuando abandonó el Tíbet después de una revuelta fallida contra el control de China. Pekín lo acusa de promover el separatismo, mientras el líder espiritual sostiene que busca preservar la autonomía cultural y religiosa tibetana.
En julio de 2025, poco antes de cumplir 90 años, confirmó que la institución del dalái lama continuará después de su muerte y que su oficina será la encargada de supervisar el proceso para identificar a su sucesor.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en Nepal y el Tíbet, las autoridades mantienen vigilancia sobre la zona ante el riesgo de nuevos desprendimientos e inundaciones.
