El Kremlin respondió este viernes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la imposición de sanciones contra las principales petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, adoptadas por Washington en represalia por la “falta de compromiso serio” de Moscú para avanzar hacia la paz en Ucrania.
La reacción se produjo desde Moscú, donde el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, y el mandatario ruso, Vladímir Putin, coincidieron en desestimar el impacto de las medidas y acusaron a Washington de deteriorar las relaciones bilaterales.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro estadounidense, las sanciones forman parte de una nueva ronda de presión económica dirigida al sector energético ruso.
Estas medidas, anunciadas el miércoles, se suman a las adoptadas previamente por la Unión Europea, que un día después presentó su decimonoveno paquete de sanciones, el cual incluye restricciones a la denominada “flota fantasma” rusa y la prohibición anticipada de importar gas natural licuado procedente de Rusia.
Durante su conferencia telefónica diaria, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, replicó directamente a las declaraciones de Trump, quien había asegurado que “veremos dentro de seis meses” si Rusia logra resistir las sanciones.
“Dios mediante, veremos qué pasará en seis meses, en un año”, señaló Peskov, en un tono desafiante.
El funcionario añadió que las autoridades rusas se encuentran evaluando los efectos de las medidas estadounidenses y que cualquier respuesta se adoptará con base en los intereses nacionales.
“En estos momentos estamos analizando las sanciones […] Obviamente, haremos lo que mejor corresponda a nuestros intereses. Esa es la clave en nuestras acciones. Nosotros no actuamos contra nadie, sino a favor de nosotros mismos. Eso es lo que haremos”, afirmó.
Por su parte, el presidente Vladímir Putin calificó las sanciones como un “paso inamistoso”, aunque descartó que puedan tener un impacto significativo en la economía del país.
“Ningún país ni pueblo que se respete a sí mismo nunca toma decisiones bajo presión. Sin duda, Rusia tiene ese privilegio”, aseveró el mandatario.
Putin consideró que las medidas adoptadas por Estados Unidos buscan “ejercer presión” sobre el Kremlin y advirtió que podrían provocar un aumento en los precios internacionales del crudo. Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de mantener la vía diplomática para evitar una escalada del conflicto.
“El diálogo siempre es mejor que algún tipo de confrontación o discusión, más aún que una guerra”, agregó el presidente ruso.
Trump, en respuesta, ironizó sobre las declaraciones de su homólogo ruso y reiteró su posición respecto a los plazos de las sanciones.
“Estoy encantado de que lo vea así. Veremos dentro de seis meses. Veremos entonces cómo irá todo”, respondió el mandatario estadounidense.
A su vez, la Unión Europea anunció sanciones adicionales dirigidas no solo a entidades rusas, sino también a empresas de China, India y otros países que, según Bruselas, facilitan a Moscú la evasión de las restricciones internacionales.
Con información de EFE
